Grupos sanguíneos

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/Comstock Images

Los grupos sanguíneos definen y dividen las diferentes propiedades de los componentes sanguíneos. Las características de la sangre son hereditarias y son esenciales para diferenciar personas y grupos (familias y etnias).

En la membrana de los glóbulos rojos y según el grupo sanguíneo se encuentran diferentes proteínas y grasas (glicolípidos). Estos elementos forman los denominados antígenos: el sistema AB0 o el factor Rh). En el plasma sanguíneo se encuentran los correspondientes anticuerpos que podrían reaccionar contra antígenos sanguíneos distintos al propio. Es decir, una persona con grupo A, tendrá anticuerpos contra el grupo B y viceversa. De manera que si a una persona del grupo A le transfundiéramos sangre del grupo B, los anticuerpos contra B que tiene en plasma, aglutinaría la sangre (se pegarían todos los glóbulos rojos entre ellos y ya no podrían funcionar). Esta reacción inmunitaria se conoce como incompatibilidad de los grupos sanguíneos.

Gracias a una serie de pruebas, se puede verificar el grupo sanguíneo de cada persona individualmente. En Europa el grupo sanguíneo A es el más extendido. El 44% de la población europea tiene el grupo sanguíneo A, seguido del grupo sanguíneo 0 con un 42%, el grupo sanguíneo B con un 10% y el grupo sanguíneo AB con un 4%.

Conocer el grupo sanguíneo es importante para muchos procedimientos médicos. Especialmente cuando un paciente necesita recibir transfusiones de sangre donada o un transplante de órganos.