Vacunas infantiles: Vacunas recomendadas no incluidas en el calendario

Autor: Terry Gragera (4 de Enero de 2017)

Las siguientes vacunas están recomendadas por los expertos pero aún así no están incluidas en los calendarios vacunales.

Vacuna frente al meningococo B

El meningococo B es una bacteria que causa enfermedades graves como la meningitis y la sepsis (infección en la sangre) y que puede llegar a causar la muerte en uno de cada diez afectados. 

Hasta hace poco, esta vacuna era únicamente de administración hospitalaria, pero su uso ha sido liberado para administración particular a partir de septiembre de 2015 en España. No obstante, no está financiada por el Sistema Nacional de Salud, por lo que cada familia ha de hacerse cargo de su coste adquiriéndola a partir de la primavera de 2016 en las farmacias (a excepción de los niños que pertenecen a grupos de riesgo, a los que les seguirá siendo administrada en el hospital).

La Asociación Española de Pediatría (AEP) la recomienda para todos los niños a partir de los dos meses de edad. La pauta de vacunación sería a los 2-4-6 meses con una dosis de recuerdo entre los 12-15 meses. También se propone otra pauta a los 3-5-7 meses de edad con la dosis de recuerdo a los 15 meses.

En niños de entre 12 y 23 meses no vacunados anteriormente de la meningitis B, se pondrían dos dosis iniciales, a los 15 y 17 meses y una dosis de refuerzo a los 3 años.

En niños de dos a 10 años, se administrarían dos dosis con un intervalo entre ambas de al menos dos meses.

En niños mayores de 11 años, se pondrían también dos dosis, con un plazo entre ambas de un mes como mínimo. 

La AEP aconseja administrar la vacuna frente al meningococo B (Bexsero®) con una separación de al menos dos semanas del resto de las vacunas inyectables del calendario vacunal, especialmente porque puede causar fiebre, por lo que se recomienda administrar paracetamol tras su administración.

Vacuna frente al rotavirus

El rotavirus causa gastroenteritis y diarrea en la población infantil. Provoca hasta el 40% de las gastroenteritis en los menores de cinco años, y cuatro de cada diez hospitalizaciones por este motivo se deben al rotavirus.

El rotavirus es especialmente frecuente entre niños de tres a 24 meses. Antes de cumplir los dos años, casi todos los niños habrán sufrido una diarrea a consecuencia de este virus.

La administración de la vacuna del rotavirus se puede hacer en dos pautas: a los 2-4-6-meses o bien a los 2-3-4 meses. Es importante iniciar la vacunación entre las 6 y las 12 primeras semanas de vida y haber acabado todas las dosis antes de las 32 semanas de vida (8 meses). La vacuna contra el rotavirus es oral (por lo que no conviene administrarla en caso de diarrea y/o vómitos) y puede administrarse a la misma vez que otras incluidas en el calendario vacunal.

Cuando se ha hecho la pauta completa de vacunación (todas las dosis con el mismo preparado comercial), la eficacia es del 70% contra diarrea hasta dos años después de la vacunación y del 85-100% contra la gastroenteritis grave.

Los principales efectos adversos de la vacuna frente al rotavirus son irritabilidad, diarrea, vómitos y fiebre moderada. En algunos casos aislados se ha visto la existencia de invaginación intestinal (heces con sangre, vómitos y dolor abdominal intenso pero intermitente) en la semana siguiente a la administración de la vacuna; de producirse necesitaría atención médica urgente.

Aunque no está incluida en el calendario, la Asociación Española de Pediatría recomienda la vacuna frente al rotavirus, que deberá ser financiada por cada familia.