Vacuna del meningococo B: Efectos secundarios

Autor: Terry Gragera (1 de Marzo de 2016)

Los efectos secundarios de la vacuna contra el meningococo B son fiebre, irritabilidad y molestias en la zona de pinchazo.

Se ha observado que cuando a los niños se les administra Bexsero® junto con otras vacunas hay mayor posibilidad de que presenten fiebre. Así, un 69-79% tienen fiebre al recibir Bexsero junto con otras vacunas, frente a un 44-59% que presentan fiebre cuando reciben el resto de vacunas sin Bexsero.

Para evitar este efecto secundario se establecen dos medidas. Por un lado, se recomienda separar al menos dos semanas la vacuna contra la meningitis B de las otras del calendario. Por eso en lactantes se pauta a los 3-5-7 meses, para no hacerla coincidir con las de los 2-4-6 meses, y la dosis de refuerzo se retrasa a los 13-14 meses para que no se solape con las de los 12 meses.

En todo caso, cuando la administración de Bexsero® coincide con otras vacunas del calendario, el Comité de Vacunas de la AEP recomienda dar paracetamol de forma profiláctica. Aunque con otras vacunas el paracetamol puede interferir en su capacidad inmunogénica, en el caso de la vacuna contra el meningococo B no es así. La cantidad de paracetamol dependerá del peso del niño y hay que dárselo un poco antes de la vacuna o inmediatamente después. Más tarde se le proporcionan otras dos dosis, separadas por 4-6 horas.

Las contraindicaciones para administrar la vacuna antimeningococo B son haber tenido un episodio alérgico grave ante una dosis previa de la vacuna o ser alérgico a algunos de sus componentes.

Hasta el momento, se han administrado 1.200.000 dosis de Bexsero® en todo el mundo. Los distintos ensayos clínicos realizados han certificado la seguridad de esta vacuna.

Uno de los puntos más controvertidos de la vacuna antimeningitis B es su posible asociación con la enfermedad de Kawasaki. Aunque en la ficha técnica de Bexsero® se recoge como posible complicación rara (≥1/10.000 a <1/1.000), el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría hace referencia a dos estudios poblaciones (con 28.000 y 50.000 vacunados) en los que dicha asociación no se habría producido. Por ello, este colectivo considera “muy improbable” la asociación de la enfermedad de Kawasaki y la vacuna contra el meningococo B.