Pautas para superar la ansieda al dejar de fumar

Autor: Redacción Onmeda (31 de Mayo de 2017)

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Las personas que están intentando dejar el tabaco experimentan una elevada ansiedad cuando tienen deseos de fumar y no pueden hacerlo. Algunas personas pueden experimentar el Síndrome de Abstinencia que aparece cuando se deja la nicotina de forma abrupta. El organismo humano se acostumbra a convivir con la nicotina en la sangre y cuando se elimina suele aparecer la ansiedad, comportamientos irritantes y unas ganas mayores de fumar. En este artículo te damos las claves para aliviar la ansiedad que provoca dejar de fumar.

La nicotina es una sustancia adictiva, por eso el tabaquismo se considera una drogodependencia. El tabaco es una de las principales causas de enfermedad y muerte evitable en todo el mundo. Es la causa de muchas enfermedades cardiovasculares, oncológicas y respiratorias. En España, es una de las principales causas de muerte en adultos, especialmente por casos de cáncer de pulmón.

Los síntomas de la abstinencia son más fuertes los primeros días pero va reduciéndose con el paso de las semanas, hasta las cuatro semanas. Los sustitutivos de nicotina te pueden ser una opción para intentar aliviar el síndrome de abstinencia, aunque las recomendaciones de los expertos es que se consulte a un médico o farmacéutico antes de usarlos. En este artículo se ofrecen algunas medidas que ayudan a atenuar el malestar de los primeros días.

  • Permanecer la mayor parte del tiempo en lugares públicos donde no se permite fumar.
  • No consumir café, alcohol ni ningún otro alimento o bebida que se asocie mentalmente con el tabaco.
  • Si se echa de menos tener el cigarrillo en la mano, ocuparlas con otra cosa.
  • Intentar relajarse caminando al aire libre, realizando respiraciones profundas o practicando meditación o yoga.
  • Descansar lo suficiente y alimentarse bien para que el organismo tenga esas necesidades cubiertas y se encuentre en plena forma.
  • Cepillarse los dientes con frecuencia para disfrutar de la sensación de frescor en la boca.
  • Tomar duchas o baños relajantes en los momentos de máxima ansiedad.
  • No engañarse diciendo que es "solo un cigarro". Resulta mucho más difícil dejarlo de nuevo una vez que se recae.
  • Cuando los pensamientos acerca del tabaco sean muy recurrentes, colocarse una goma elástica en la muñeca, para soltarla contra la piel, y así lograr interrumpir el flujo de esas ideas en la mente.
  • Recordar los motivos que han llevado a dejar de fumar y, si es necesario, tener cerca fotos de las personas más importantes para motivarse.
  • En los momentos de flaqueza, pedir ayuda a alguien de confianza, confesándole que se está a punto de recaer en el tabaco.

También, desde el Ministerio de Salud de España se recomienda usar técnicas de relajación, como por ejemplo, hacer respiraciones repetidas lentas y profundas, fijando la atención en cómo entra y sale el aire y siguiendo mentalmente el recorrido del aire cuando entra y sale de tus pulmones. Otra de sus recomendaciones es tomar agua, caramelos o chicles para calmar la sensación de tener algo en la boca.

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