La sudoración sexual afecta a las relaciones íntimas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (1 de Mayo de 2015)

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Un exceso de sudoración puede afectar negativamente a una persona en todos los ámbitos de su vida, incluidas las relaciones íntimas de pareja. Por norma general, las personas que padecen sudoración excesiva no sufren el problema durante la noche. Sin embargo, en momentos de intimidad con una pareja sí que pueden presentarse un aumento de sudoración. Esto se conoce como transpiración sexual.

La traspiración sexual suele aparecer cuando hay atracción entre un hombre y una mujer o cuando surge una relación sexual con una persona con la que no se tiene confianza íntimamente. Por lo general, el hombre suda más cuando está ante una mujer que le atrae físicamente. En la mayoría de los casos, esto sucede por miedo e inseguridad a no satisfacer sexualmente a la otra persona.

La sudoración sexual es un síntoma relacionado con el nerviosismo y el estrés que genera enfrentarse a una situación sexual nueva. Según algunos estudios, este problema de sudoración aparece en personas que sufren a menudo eyaculación precoz o que tienen dificultades para relacionarse socialmente.

Este problema de sudor también puede afectar a la intimidad de las parejas ya establecidas. Un exceso de sudoración puede minar la confianza de la persona y, en consecuencia, repercutir negativamente en las relaciones sexuales. La sudoración nocturna o la hiperhidrosis son algunos problemas que pueden provocar fricciones en la pareja e incomodidades a la hora de dormir.

Para controlar el exceso de sudoración en la intimidad de la pareja es recomendable mantener una temperatura baja en el dormitorio y utilizar ropa de cama y pijamas elaborados a partir de tejidos naturales como el algodón o el lino. Además, es aconsejable evitar las comidas copiosas, los alimentos picantes y el alcohol antes de irse a la cama, aspectos que pueden favorecen la sudoración.

En cuanto a cómo gestionar los nervios y evitar la sudoración en una relación íntima, se pueden realizar ejercicios de relajación como el yoga o incluso optar por una sesión en el gimnasio antes de acudir al encuentro. Un baño relajante, una sauna o un masaje también ayudan a evitar tensiones. Para conseguir más seguridad en uno mismo, se pueden usar productos específicos para combatir el exceso de sudor y el mal olor como los desodorantes o los antitranspirantes.

Mantener unos buenos hábitos saludables, es decir, evitar el alcohol y el tabaco, practicar ejercicio físico regularmente, llevar una dieta equilibrada y dormir como mínimo ocho horas diarias, ayuda a regular las funciones del cuerpo y esto puede influir positivamente en el control de la sudoración.

¿Puede el sudor ser afrodisiaco??

Algunas investigaciones afirman que los olores corporales pueden afectar positivamente a las relaciones sexuales. De hecho, ciertos estudios han relacionado el sudor masculino con el deseo sexual femenino. Según estas teorías, en la transpiración masculina se encuentra presente la androstadienone, una feromona que aumenta los niveles de cortisol, la hormona relacionada con la estimulación sexual. Por esta razón, algunas mujeres dicen sentirse atraídas cuando ven a un hombre sudoroso.

Otros trabajos científicos han apuntado que las mujeres son capaces de distinguir entre el sudor neutral y el sudor sexual que emanan los hombres cuando se excitan.

Las causantes de estas conexiones entre sudor y sexo son las feromonas. Estas sustancias químicas expulsadas por los seres vivos, provocan comportamientos específicos en los individuos de la misma especie. Sin embargo, en los seres humanos su existencia es controvertida, ya que los humanos tenemos el sentido olfativo más atrofiado que otros mamíferos primates que sí son capaces de interpretar las señales que envían las feromonas. Aun así, hay diversos estudios que sí indican que los humanos emitimos estos compuestos químicos a través del sudor en las ingles y las axilas.

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