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Trastornos del sueño

Autor: Redacción Onmeda (17 de Marzo de 2017)

© iStock

Aproximadamente una tercera parte de la población se ve afectada por trastornos del sueño. Por ello los trastornos del sueño son uno de los problemas de salud más comunes. En el mejor de los casos el insomnio va unido a determinadas situaciones puntuales y no se prolonga demasiado en el tiempo. Se vuelve un problema cuando el sueño se perturba permanentemente y tiene efecto notable en la vida de la persona.

El sueño sirve para recuperarse durante la noche para poder rendir de forma óptima durante el día. Un sueño saludable es consecuencia del llamado ritmo circadiano: una secuencia muy específica de las diferentes fases del sueño se repite durante la noche una y otra vez, y la duración exacta de las fases del sueño y las tasas de repetición son diferentes individualmente. El ritmo circadiano puede trastornarse cuando la tasa de repetición de las fases del sueño se interrumpe o las fases de sueño son más cortas de lo necesario.

En los trastornos del sueño se distingue entre insomnio (falta de sueño), hipersomnia (exceso de sueño) y parasomnia (anomalías de la conducta en el sueño), así como trastornos de la respiración en el sueño (apnea del sueño), trastornos del movimientorelacionados con el sueño (como el síndrome de las piernas inquietas) y trastornos del ritmo circadiano (anomalías del proceso de sueño). Cada categoría individual puede también dividirse en sueño ligero, mediano y pesado.

No todos los trastornos del sueño plantean un problema, y especialmente si el trastorno del sueño sólo se produce de forma aguda, por ejemplo, en el caso del jet lag, normalmente no es un problema. Pero si es de forma regular y con alteraciones persistentes puede tener graves consecuencias. Los trastornos del sueño severos y prolongados pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, pero incluso los trastornos leves del sueño tienen un impacto duradero negativo en el rendimiento, interfieren en la concentración y pueden hacer al afectado agresivo y deprimido.

Los trastornos del sueño pueden ser consecuencia de, o bien acompañar a muchas enfermedades (insomnio secundario), como dolores, enfermedades cardiacas, trastornos psiquiátricos y otros. Sin embargo, también puede ser un fenómeno independiente (insomnio primario), es decir, no hay causas orgánicas o psiquiátricas. El insomnio secundario, en cambio, puede tener muchas causas, como alcohol, drogas, fármacos u otros, pero también el cambio de situaciones de la vida o el trabajo por turnos, por ejemplo.

Los somníferos pueden ayudar a resolver los trastornos agudos del sueño pero sólo los síntomas inmediatos. Recuerde que no son la respuesta. Los trastornos del sueño suelen ser tratados con medidas de salud mental. Las técnicas de relajación como el entrenamiento autógeno, el mindfulness o la terapia de relajación muscular progresiva pueden ayudar.



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