Trastornos del sueño: Definición

Autor: Redacción Onmeda (17 de Marzo de 2017)

Los trastornos del sueño existen por definición si el sueño es demasiado corto o demasiado largo, se interrumpe demasiado a menudo y no es relajante. Es decir, cuando la duración del sueño, los ciclos de sueño y etapas del sueño difieren del sueño normal. Hay trastornos crónicos del sueño presentes si el afectado no puede dormir correctamente tres noches por semana y esta condición dura más de un mes.

Según la ICSD-2 (clasificación internacional de trastornos del sueño), los trastornos se clasifican del modo siguiente:

  • Insomnio (trastornos del sueño y dificultad para quedarse dormido)
  • Hipersomnia (mayor somnolencia diurna originada en el sistema nervioso central)
  • Trastornos respiratorios del sueño (por ejemplo, apnea del sueño)
  • Trastornos de movimientos durante el sueño (como el síndrome de las piernas inquietas)
  • Parasomnia (comportamiento anormal durante el sueño)
  • Trastornos del ritmo circadiano (trastornos del proceso del sueño)

Cada categoría puede dividirse de nuevo en insomnio ligero, medio y severo.

Insomnio: trastornos de somnolencia y del sueño

Los trastornos de somnolencia y del sueño que se pueden agrupar bajo el término insomnio son los trastornos del sueño más comunes. Hay trastorno del sueño si pasa más de media hora hasta iniciar el sueño. Se considera que hay trastorno del sueño si después de despertar por la noche pasa más de una hora hasta que el afectado se duerme de nuevo. Si se despierta muy temprano por la mañana y ya no puede dormir, también sufre de insomnio.

Según la causa de la dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido se puede hacer otra subdivisión:

  • El insomnio agudo se presenta temporalmente, y por lo general se asocia con circunstancias estresantes de la vida, como un examen próximo, o un conflicto en una asociación o relación. Si se elimina la carga se normaliza el sueño, siempre que los trastornos del sueño anteriores no se hayan convertido en crónicos.
  • El insomnio psicofisiológico tiene sus raíces en la hiperexcitabilidad y en patrones de sueño alterados.
  • Cuando hay pseudoinsomnio no hay un desorden real en el sueño, pero el afectado siente que su sueño saludable está perturbado objetivamente.
  • El insomnio idiopático se remonta a la infancia y se basa en un comportamiento aprendido.
  • En la infancia pueden darse los llamados trastornos del sueño relacionados con el comportamiento.
  • Los trastornos del sueño debidos a enfermedad (tanto física como mental), medicamentos, drogas, alcohol y otros, a menudo se denominan insomnio secundario.

Otros términos para el insomnio son hiposomnio o asomnio.

Hipersomnia: excesiva somnolencia diurna

En la hipersomnia (fatiga excesiva de día o somnolencia diurna) generalmente no tienen problemas para adormecerse y dormir. A pesar de dormir suficiente tiempo aumenta la somnolencia durante el día o tienen una necesidad general de aumentar el sueño (más de diez horas).

Los afectados suelen considerar subjetivamente su sueño satisfactorio, porque duermen más y no ven por sí mismos el problema. Cuando el sueño influye sobre este control aparecen problemas de salud relacionados con la respiración, como la apnea obstructiva del sueño.

Durante el sueño la respiración no se controla conscientemente, sino a través del llamado sistema nervioso autónomo. Cuando queda afectado este control se producen trastornos relacionados con el sueño.

El sueño conduce a una interrupción en la respiración. Mecanismos del cerebro generalmente resuelven estos trastornos lo antes posible. Sin embargo, el sueño se ve perturbado durante un corto tiempo en ese momento, que a su vez afecta el bienestar general. Con el tiempo puede cambiar toda la estructura del sueño, sin que el interesado tenga conocimiento de inmediato.

Trastornos respiratorios relacionados con el sueño

En el sueño la respiración no está controlada conscientemente, sino a través del llamado sistema nervioso autónomo. Cuando este control se ve afectado por el sueño se producen trastornos respiratorios relacionados con el sueño.

Trastornos respiratorios relacionados con el sueño son, por ejemplo, los siguientes:

  • El síndrome de apnea obstructiva del sueño (somnolencia excesiva, ronquido irregular, insuficiencia respiratoria regular en el sueño).
  • El síndrome de apnea del sueño central (similar al síndrome de apnea obstructiva del sueño, pero con otras causas).
  • El síndrome de hipoventilación central alveolar (disminución de la ventilación de los pulmones durante el sueño, a menudo con sentimiento de asfixia al despertarse).

Trastornos del movimiento relacionados con el sueño

Los trastornos del movimiento más frecuentes relacionados con el sueño son el síndrome de piernas inquietas (SPI) y los movimientos periódicos de las extremidades o Trastorno de Movimientos Periódicos de las Extremidades, (PLMD en inglés).

El síndrome de piernas inquietas se caracteriza por un fuerte malestar en las piernas, que se alivia cuando la persona mueve las piernas. Esto lleva a las típicas "piernas inquietas". Esta necesidad constante de movimiento se suele producir antes de ir a dormir y puede impedir o retrasar el sueño.

En contraste con el síndrome de las piernes inquitas, los afectados no notan los movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño. Por ello mueven las piernas en movimientos regulares, lo que puede obstaculizar el proceso del sueño. El PLMD suele aparecer conjuntamente con la apnea.

Parasomnia: problemas de conducta en el sueño

Se denominan parasomnias los problemas de conducta en el sueño que no afectan al descanso necesariamente, pero que pueden conducir a otros problemas. Típicos casos de parasomnia son, por ejemplo, el bruxismo (crujir de dientes), el sonambulismo, golpear y darse golpes en la cabeza (movimientos violentos y de la cabeza adelante y atrás), así como hablar / gritar durante el sueño.

El afectado no suele percibir la parasomnia inmediatamente. Pero a menudo representa un riesgo para la salud de la persona interesada o para otras personas. El sonambulismo, por ejemplo, puede asumir proporciones peligrosas si las escaleras y ventanas no están aseguradas. Los golpes pueden herir al compañero de cama. El crujir de dientes puede tener consecuencias de gran alcance para los músculos de la mandíbula y el aparato masticatorio o estomatognático.

Parasomnia de la infancia son, por ejemplo, el llamado terror nocturno (pavor nocturnus) y la somnolencia. En ambos casos los niños gritan prácticamente sin ninguna razón en el sueño, y no se pueden tranquilizar. Después de un corto tiempo los gritos se detienen y los niños se duermen o se despiertan como si no hubiera pasado nada. En el terror nocturno los niños a menudo se golpean. El terror nocturno se muestra frecuentemente en niños de dos a cinco años y la somnolencia más bien en neonatos.

Trastornos del ritmo circadiano

El transcurso de las diferentes fases de sueño que se repiten con un patrón definido continuamente conjuntamente con la fase de vigilia del día se conoce como ritmo circadiano. El ritmo circadiano (ciclo-sueño-vigilia) es de unas 24 horas. La duración de las fases de vigilia y sueño, así como su grado de repetición, varían de persona a persona.

El ritmo circadiano se altera si la distribución individual de las distintas fases de sueño vigilia queda trastornada. En este caso, cuando se desplaza el ciclo completo, la fase de sueño se adelanta o se atrasa. Pero también si la conducta del patrón sueño-vigilia se desvía del ritmo de 24 horas, es decir, se vuelve significativamente más largo o más corto, hay un trastorno del ritmo circadiano.

Los trastornos típicos del ritmo circadiano incluyen problemas debidos a desfase horario (jet-lag) y al trabajo por turnos.



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