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Sudoración, transpiración: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Christian Gil (1 de Mayo de 2016)

La sudoración o transpiración excesiva no requiere, casi nunca, un diagnóstico médico, ya que en la mayoría de casos son solo síntomas a corto plazo con una causa evidente. Sin embargo, si las molestias permanecen a largo plazo, son demasiado fuertes o se desconoce el motivo de la sudoración, los afectados deberían consultar a su médico. Esto también es importante cuando junto con la fuerte sudoración existe además, dolor, por ejemplo, dolor torácico, u otras molestias.

Puesto que no existe un valor medido o resultado de ensayo válido en general, con cuya ayuda se pueda averiguar si existe una sudoración excesiva patológica, son muy importantes para el diagnóstico las preguntas planteadas por el médico. Para ello se debe aclarar a qué edad comenzaron los síntomas y si la sudoración es independiente de la temperatura y comienza de forma imprevisible. También es muy importante para el tratamiento posterior si los afectados sienten que la sudoración les perjudica en su vida diaria.

Con la denominada prueba de yodo-almidón de Minor, se puede delimitar por el color la zona afectada por la sudoración o transpiración. La cantidad de sudor producida por unidad de tiempo se determina con ayuda de la gravimetría. Ambas pruebas pueden aportar una pista de si se trata del mal funcionamiento denominado hiperhidrosis (es decir, si el cuerpo produce sudor en cantidades innecesarias para la simple regulación de la temperatura):

  • Hiperhidrosis leve (grado I): la piel de las axilas, las manos y los pies se humedece claramente en exceso por la sudoración; las manchas de sudor en las axilas tienen un diámetro de 5 a 10 centímetros.
  • Hiperhidrosis moderadamente fuerte (grado II): en la piel de las axilas, las manos y los pies se forman gotas de sudor; las manchas de sudor en las axilas tienen un diámetro de 10 a 20 centímetros; en las manos y los pies la sudoración se limita a las palmas de las manos o las plantas de los pies.
  • Hiperhidrosis fuerte (grado III): las gotas de sudor gotean de las axilas, las manos y los pies; las manchas de sudor en las axilas tienen un diámetro de más de 20 centímetros; en las manos y los pies la sudoración no se limita a las palmas/plantas sino que afecta también a otras zonas de la mano y el pie como el dorso de los dedos.

Dependiendo de las supuestas causas de la sudoración o transpiración, se pueden realizar otras pruebas diagnósticas. Entre ellas encontramos un análisis de sangre con hormonas, un análisis de orina, un electrocardiograma, una radiografía de tórax o, si se sospecha de cáncer, una ecografía, una biopsia o una punción de la médula ósea.



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