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Sudoración, transpiración: Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Christian Gil (1 de Mayo de 2016)

La sudoración fuerte o la fuerte transpiración pueden tener causas muy diversas. Una mayor producción de sudor al realizar esfuerzos corporales (por ejemplo, deporte), por una temperatura exterior alta o por llevar ropa de abrigo es completamente normal.

No obstante, algunos hábitos o circunstancias pueden favorecer la aparición de sudoración. Por ejemplo, la alimentación. El consumo de alimentos o comidas muy pesadas o hipercalóricas o picantes pueden estimular las glándulas sudoríparas, aumentando la producción de sudor. En cuanto a alimentación, además, el café o el alcohol son sustancias que estimulan la producción de sudor, por lo que también sería recomendable evitarlas o limitarlas para regular la sudoración.

Las personas con sobrepeso, y más habitualmente los hombres, producen, a menudo, más sudor de lo normal. Mantener el peso dentro de los Índices de Masa Corporal normales permite controlar la producción de sudor, además de ayudar a llevar una vida saludable. A través de la sudoración se pierden líquidos, por eso es importante llevar una hidratación adecuada. Asimismo, evitar las horas de calor más intensas del día, entre las 12 del mediodía y las 5 de la tarde, favorece a controlar la producción de sudor. El aumento de la temperatura es la principal causa de sudoración excesiva.

También las causas psíquicas como el nerviosismo, miedo y estrés pueden provocar una sudoración excesiva. La sudoración palmar, de las palmas de las manos y de los pies, suele venir derivada de causas emocionales, o por un incorrecto funcionamiento del sistema nervioso simpático.

Además, un cambio hormonal como, por ejemplo, la menstruación, un embarazo o la menopausia pueden causar una sudoración excesiva. Cuando se padecen enfermedades que provocan fiebre, o se ingieren ciertos medicamentos (por ejemplo, ácido acetilsalicílico, cortisona), puede sudarse más. Además, se puede tener predisposición a una mayor sudoración.

Estos procesos pueden favorecer la aparición excesiva de sudor, que suele ser momentáneo o de corta duración. Pero además, algunas enfermedades pueden provocar una sudoración o transpiración frecuente o continua como síntoma secundario:



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