Sensibilidad al frío

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Patricia Alva (19 de Marzo de 2016)

© Jupiterimages/Digital Vision

La sensibilidad al frío es una reacción normal del organismo ante una temperatura exterior baja. Pero cuando la sensibilidad al frío no está relacionada con la temperatura exterior, éste puede ser síntoma de una enfermedad.

La sensibilidad al frío se manifiesta cuando una persona es incapaz de mantener su calor corporal ante un ambiente de baja temperatura. Este síntoma es normal, y todas las personas pueden sentir sensibilidad al frío en determinados momentos, en invierno o en condiciones ambientales extremas. No obstante, algunas personas desarrollan sensibilidad al frío incluso ante una temperatura agradable. La causa suele ser un bajo grosor de la piel, poca grasa o poca masa muscular.

En el cerebro, exactamente en la zona del hipotálamo, se encuentra el centro de regulación de la temperatura, que controla tanto la sensibilidad como la regulación del frío y del calor del organismo. Sentir frío cuando la temperatura es baja debe impedir que la temperatura corporal descienda de forma abrupta. Sin embargo, la sensibilidad al frío que no esté relacionada con la temperatura exterior puede ser un signo de enfermedad.

Por lo general, las mujeres suelen presentar este síntoma con mayor frecuencia, dado que, en general, tienen menor masa muscular que los hombres. Otras condiciones propias de la mujer pueden favorecer la sensibilidad al frío, como la alteración hormonal que se produce durante la menopausia. Pero otras enfermedades también pueden ser la causa de una excesiva e injustificada sensibilidad al frío, independientemente del género o edad de la persona. Éste es el caso de algunas enfermedades crónicas, que pueden hacer al cuerpo más sensible; hipotiroidismo, problemas circulatorios, problemas con el hipotálamo, anorexia, anemia, o una dieta pobre y mala salud en general.

Si una persona tiene sensibilidad al frío, el cuerpo sufre los siguientes trastornos:

  • Disminuye la circulaciónen los órganos periféricos, por ejemplo, en los dedos de las manos, de los pies, la nariz y los oídos. En estos casos se produce primero una sensibilidad al frío. Pies y manos frías son efectos típicos de la sensibilidad al frío.
  • La circulación se concentra en los órganos vitales (centrales) como el corazón, el cerebro, losriñonesy los órganos del aparato digestivo.
  • Los vasos sanguíneosde la piel se contraen, por lo que la piel se torna pálida.
  • Los músculos tiemblan (lo que genera calor).
  • Los pelos de la piel se erizan, lo que se llama comúnmente “carne de gallina”.

 



Symptom-Check