Roncha (habón)

Autor: Victor Mir Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (9 de Febrero de 2016)

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Una roncha o habón es una lesión cutánea rojiza y elevada. Son evanescentes. Las ronchas son la lesión cutánea característica de los cuadros de urticaria.

Las ronchas son pequeñas erupciones asimétricas de color rojizo que pican (prurito), por lo que resultan muy molestas para el paciente. El picor puede incluso extenderse más allá de la zona inflamada. Las ronchas son síntomas característicos de la urticaria. Cuando la urticaria es crónica, se producen ronchas por todo el cuerpo, que pican y son molestas, y es entonces cuando se considera una enfermedad grave de la piel. Las áreas afectadas pueden ser el tronco, los glúteos y el pecho, si bien puede aparecer por toda la superficie corporal o gran parte de ella. Un habón suele desaparecer a la vitropresión. Las causas de la urticaria y las ronchas que la conforman no está clara, pero en la mitad de los casos los pacientes presentan una reacción autoinmune.

Las lesiones superficiales de la piel, como las ronchas de la urticaria, normalmente son resultado de una reacción alérgica. Las reacciones alérgicas son el resultado del sistema inmune ante la amenaza de alérgenos o antígenos. Estos antígenos puede ser algún alimento, una planta, como el polen, gramíneas, o los olivos, un medicamento, o pelo de los animales, por ejemplo. Las personas alérgicas identifican este antígeno como una amenaza.

Cuando un alérgeno entra en el organismo, el sistema inmunitario, a modo de defensa, hace que los anticuerpos se unan a esta sustancia. La inmunoglobulina E activa los mastocitos y los basófilos en los tejidos de debajo de la piel y las sustancias mediadoras de la reacción son liberadas (especialmente la histamina), produciendo la vasodilatación que causa el edema y el picor. A su vez, el mastocito puede estimular las plaquetas (células que actúan para detener el sangrado, entre otras funciones) y estas pueden liberar serotonina.

La mejor forma de prevenir las ronchas de la piel es evitar el componente antígeno que las provoca. La urticaria, normalmente, no requiere tratamiento, sino que desaparece al cabo de unos días, siempre que evitemos la causa de las ronchas en la superficie de la piel. No obstante, en algunas ocasiones puede ser necesario recurrir a los antihístamínicos, que impiden que se produzcan los mecanismos de reacción en la piel ante el alérgeno. En casos más graves se puede recurrir a corticoides, cuando los brotes son muy intensos.

Generalmente, las ronchas o habones suelen desaparecer por sí mismas en unas cuantas horas o días (son evanescentes).