Rinitis: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (10 de Enero de 2016)

El tratamiento de la rinitis atiende a las causas que han provocado esta afección. Cuando aparece a consecuencia de un resfriado (producido por virus), no es posible realizar un tratamiento de las causas. En tal caso, resulta efectivo el tratamiento sintomático, como el reposo físico y los medicamentos contra el dolor y la fiebre. De este modo, el resfriado y la rinitis desaparecen después de aproximadamente una semana. En caso de rinitis causada por una infección bacteriana, a veces puede ser necesario el uso de antibióticos para el tratamiento. En la rinitis alérgica se recomienda evitar el contacto con los alérgenos causantes (por ejemplo, el polen o el pelo de animales). Cuando esto no es posible o la rinitis alérgica ya se ha desarrollado puede ayudar el uso de antihistamínicos tópicos (inhalados) o por vía oral. Como medida preventiva, las personas con rinitis alérgica pueden recurrir a medicamentos que contienen ácido cromoglícico aunque esto ya casi no se utiliza. Además, en determinadas circunstancias puede ser conveniente recurrir a técnicas de hiposensibilización. Los pólipos nasales y la deformación del tabique nasal pueden hacer necesaria una intervención quirúrgica.

Para que una rinitis leve desparezca rápidamente hay muchas medidas que usted puede tomar por su cuenta:

Remedios caseros contra la rinitis

En caso de rinitis asociada a un resfriado es importante beber mucho líquido, sobretodo agua, para mantener líquida la secreción nasal. Además, es recomendable evitar los lugares donde el aire sea muy seco o esté lleno de humo.

Un buen remedio casero son los baños de vapor con nebulizadores de suero fisiológico, preparados con manzanilla o aceites esenciales como el eucaliptus por ejemplo. Estas medidas sirven para liberar la nariz de la secreción y para humedecer la mucosa nasal. Otro remedio casero de gran utilidad son las soluciones de agua de mar.

Además de los remedios caseros de eficacia probada, las gotas y esprays nasales con descongestionantes como la oximetazolina o fenilefrina, entre otros, disponibles en farmacia sin receta médica, ayudan en el control de la congestión nasal y la rinorrea. Sin embargo, las precauciones que requieren en algunas patologías (hipertensión, por ejemplo), así como su efecto rebote (reaparición de la congestión en cuanto disminuye su acción) y la posibilidad de provocar una rinitis medicamentosa y una dependencia del espray tras un uso continuado durante unos días, aconsejan limitar su utilización a los primeros días de la rinitis y siempre bajo el asesoramiento de un profesional sanitario.