Rinitis: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (10 de Enero de 2016)

El diagnóstico de la rinitis se realiza en función de los síntomas que provoca y de las causas que la producen. La rinitis se manifiesta sobre todo a través de la nariz enrojecida, la secreción nasal clara o amarillenta, así como la inflamación e infección de la mucosa nasal y la disminución del sentido del olfato y del gusto.

El diagnóstico de la rinitis se puede completar estudiando el estado físico general del paciente y el momento en el que se ha manifestado la afección. La rinitis alérgica aparece sobre todo durante la época de mayor concentración de polen durante la primavera y la mayoría de los afectados conocen su alergia al polen por haberla padecido ya en las temporadas anteriores. Si vuelve a aparecer una rinitis alérgica, el médico puede realizar pruebas para determinar cuáles son los alérgenos que causan tales reacciones alérgicas (polen de gramíneas, olivos, pelo de animales, etc.).

La rinitis aparece normalmente como un síntoma inofensivo asociado a un resfriado común. Los síntomas de un resfriado son los siguientes:

Para determinar si la rinitis se debe a un resfriado, a una alergia o a otras afecciones, el médico le planteará una serie de preguntas sobre las molestias en cuestión, como por ejemplo cuándo ha aparecido la rinitis, qué apariencia tiene la secreción nasal, si existen otras dolencias como dolor de garganta o tos, enfermedades anteriores, alergias o intolerancia a alguna sustancia.

A continuación se examinan la nariz, la garganta y el tórax. En el caso de un resfriado común, estas medidas son suficientes para lograr un diagnóstico fiable. En función de la posible causa de la rinitis, es conveniente realizar pruebas adicionales, como por ejemplo un análisis de sangre, pruebas médicas en garganta, nariz y tórax, así como en las fosas nasales, pruebas microbiológicas de secreciones nasales en busca de patógenos, radiogafías y pruebas de alergia.