Problemas de visión

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (2 de Junio de 2016)

© Jupiterimages/iStockphoto

Los problemas de visión son anomalías que se producen en el sistema ocular. Existen diferentes tipos de problemas de visión, que dependen de su naturaleza, duración, y gravedad. La miopía y la hipermetropía son los problemas de visión a largo plazo más frecuentes, pero también son habituales los glaucomas, las degeneraciones maculares, las cataratas o las uveítis.

Los problemas de visión pueden exteriorizarse en formas distintas: déficit en el campo visual, visión doble, puntos negros, la llamada visión en túnel, líneas o campos parpadeantes, rayos, puntos claros, deslumbramientos u objetos oscurecidos, borrosos o deformados… Son muchos los signos que indican que algo no funciona como es debido en el sistema ocular.

Según de dónde provenga el problema de visión, puede estar acompañado de otros síntomas. Por ejemplo, mareo,vómitos, fatiga, dolor de cabeza o dolor al masticar.

El problema de visión puede aparecer temporalmente, pero también permanecer durante un tiempo prolongado. Los problemas de visión a largo plazo más frecuentes son la hipermetropía o la miopía, que se deben a la forma del globo ocular, que hace que los objetos (cercanos en el caso de la hipermetropía, y lejanos en el caso de la miopía) no se enfoquen correctamente en la retina.

La hipermetropía y la miopía pueden detectarse por parte de un oftalmólogo de manera sencilla mediante un examen estándar. Afortunadamente, existen muchas maneras de corregir estos problemas, mediante lentes, gafas, lentes intraoculares o láser.

La hipermetropía y la miopía suelen darse en población joven, dado que se desarrollan especialmente en las tres primeras décadas de vida. Pero hay otros problemas de visión típicos de las edades avanzadas, como el caso de las cataratas, que se dan cuando el cristalino, que sirve para enfocar la imagen, se encuentra nublado, impidiendo que la luz pase nítidamente a la retina. Otra patología frecuente es la uveítis, en la que el ojo se infecta y se produce escozor y enrojecimiento.

Pero existen otros problemas oculares más graves cuyo tratamiento puede ser más dificultoso, y con riesgo de producir pérdida de visión, parcial o total. Uno de ellos es el desprendimiento de retina, que si no se trata a tiempo puede causa la pérdida total de la visión. La degeneración macular, que se produce por daño y desgaste de la luz, o el glaucoma, que se produce cuando se atrofia el nervio óptico, también podrían causar pérdida parcial de la visión.

La mayoría de los problemas oculares, más o menos graves, tienen solución si se detectan y tratan a tiempo. En el caso de presentar de visión cuyas causas se desconocen y que permanecen en el tiempo, es fundamental visitar a un especialista para determinar su origen y asignar el tratamiento adecuado.



Symptom-Check