Problemas de visión: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (2 de Junio de 2016)

El primer paso, y el más importante para lograr un diagnóstico certero, es que un médico confirme los defectos en la visión. ¿Desde cuándo sufre trastornos en la visión? ¿Han ido a peor? ¿Cómo se manifiestan realmente? Si existe perjuicio del campo visual, ¿ve centellas o puntos negros? ¿Se perciben los objetos dobles o borrosos? ¿Existen otras molestias como náuseas o dolor de cabeza? Estas son algunas preguntas que el médico podría realizar al paciente, para poder adelantar un diagnóstico acerca de un problema de visión. Esta descripción le dará al médico una primera aproximación a las causas probables de los problemas de visión.

Pero la descripción de los síntomas no son suficientes para realizar un buen diagnóstico. El especialista deberá realizar las pruebas oportunas para determinar las causas exactas y ofrecer un tratamiento adecuado de los problemas de visión que se padecen. Además, existen algunos recursos indicados para determinar problemas de visión de distinta naturaleza: el médico podrá llevar a cabo un test de visión para determinar el campo visual y, en la mayoría de los casos, la presión intraocular. Con ayuda de la denominada lámpara de hendidura, puede apreciar cambios o cicatrices en la córnea. Para analizar el interior del ojo, sobre todo la retina, empleará un oftalmoscopio.

Una vez se tienen los primeros indicios, podrán utilizarse otro tipo de pruebas para confirmar o descartar cualquier problema de visión. Para ello se realizan, por ejemplo, chequeos neurológicos, un examen sanguíneo, una angiografía fluoresceínica, una ecografía o también un test de visión como el de la rejilla de Amsler.

Es importante señalar que cuanto antes se realice un diagnóstico, mayor probabilidad hay de solucionar los problemas de visión. Algunos de ellos pueden ser graves y alcanzar consecuencias importantes para la calidad de vida de la persona, como la pérdida de visión parcial o total. El diagnóstico precoz permitirá a los especialistas actuar a tiempo, en caso de que se haya producido una inflamación del nervio óptico o de la úvea. La rápida reacción es especialmente importante en el caso de desprendimientos de retina. Si se sospecha de un desprendimiento de retina, el paciente debe acudir inmediatamente a un médico. En muchos casos se puede volver a fijar la retina con láser, y en otros casos será necesaria una intervención quirúrgica.

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