Publicidad

Publicidad

Piernas cansadas

Autor: Redacción Onmeda (3 de Marzo de 2017)

© iStock

Una gran mayoría de la población manifiesta piernas cansadas, pesadas o inflamadas, unos síntomas que aparecen especialmente por la tarde. Sin embargo, rara vez se relacionan estas molestias con una enfermedad de las venas de las piernas, cuando en realidad, en la mayoría de los casos, son consecuencia de una mala circulación sanguínea o por una retención de líquidos anormal.

Casi un 80% de las personas adultas sufren las molestias de las piernas cansadas, tanto hombres como mujeres, aunque estas últimas suelen padecer el problema con más frecuencia. A menudo la pesadez e inflamación se acompaña de otros síntomas como calambres, hormigueos, cansancio, picores o hinchazón, entre otros.

La pesadez en las piernas suele aparecer en personas que mantienen durante mucho tiempo la misma postura (piernas cruzadas), pasan largas horas sentados o de pie. Es habitual, además, que durante el verano o con las altas temperaturas el problema sea más grave, ya que el calor provoca la dilatación de las venas y dificulta la circulación de la sangre, surgiendo así la pesadez en las piernas.

La mayoría de las personas suelen percibirlo como algo molesto, sobre todo a nivel estético, y rara vez como un problema de salud. Pero los trastornos de tipo varicular no solamente son antiestéticos, sino también una señal seria de debilidad de las venas en las piernas.

Solamente un 10 por ciento de las personas que necesitarían un tratamiento en las venas de las piernas acuden al médico. Sin embargo, sin el tratamiento correspondiente seguirán empeorando, lo cual puede ocasionar, a la larga, graves problemas. Las consecuencias van desde varices, pasando por úlceras varicosas, trombosis o, incluso, hasta embolias. Por esta razón, se recomienda consultar al médico cualquier molestia que se manifieste en las piernas si se repite en el tiempo.

Varices: feas dilataciones

Una alimentación desequilibrada rica en azúcares, la obesidad, el sedentarismo, una incorrecta hidratación (menos de dos litros de agua al día), el tabaquismo o el abuso de alcohol, pueden favorecer la retención de líquidos y la mala circulación sanguínea, provocando que aparezcan los dolores y la inflamación en las piernas.

Utilizar medias compresivas o terapéuticas, cuidar la dieta, incrementando el consumo de frutas, verduras y fibra y hacer ejercicio moderado a diario, son medidas preventivas que pueden ayudar a evitar o disminuir las molestias de las piernas cansadas.

Las piernas pesadas aparecen con mucha frecuencia también durante el embarazo.

Última revisión médica: Dra. María Gemma Tena
(15 de Marzo de 2012)



Symptom-Check