Prurito ocular o picor de ojos

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Leticia del Olmo (10 de Diciembre de 2016)

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El prurito ocular es un síntoma que se manifiesta como una sensación de picor en los ojos. Puede ser causado por ojos secos, alergias, infecciones, toxinas o por enfermedades dermatológicas u otras como la diabetes. Puede ser un problema importante si no se trata y afectar a la calidad de vida del paciente.

En la mayoría de lo casos el picor no aparece solo, sino acompañado de muchas otras molestias como por ejemplo una opresión, sequedad o sensación de un cuerpo extraño en el ojo. A menudo se enrojece el párpado o la conjuntiva.

Además, al mismo tiempo, puede producirse un picor en el borde de los párpados o las pestañas. Esto ocurre, en muchas ocasiones, después de dormir. A veces se forman escamas en estas zonas. La producción de lágrimas se incrementa o puede originarse una secreción acuosa, viscosa o purulenta en las glándulas lagrimales.

El picor puede tener su origen en causas inofensivas que la mayoría de las veces desaparecen por sí solas, aunque también puede ser una manifestación de enfermedades más graves y por eso, si se prolonga mucho en el tiempo y va acompañado de otras molestias o dolor, conviene consultar a un médico para aclarar con exactitud de dónde proviene.

El prurito puede ser el primer síntoma de alergias oculares o enfermedades de la piel, como por ejemplo, de la queratoconjuntivitis atópica, la queratoconjuntivitis vernal, la conjuntivitis alérgica y la dermatitis atópica. Otras causas de prurito pueden ser el síndrome de ojo seco, la disfunción de las glándulas de Meibomio, la blefaritis u otros tipos de conjuntivitis. 

Por otra parte, cuando se pasa mucho tiempo frente a una pantalla de ordenador, la vista se cansa y comienzan a manifestarse síntomas como picor, sequedad, visión borrosa, ojos lagrimosos, etc. Si se ha de pasar muchas horas trabajando con un ordenador se recomienda hacer pausas regularmente para descansar los ojos. Se pueden aplicar compresas frías sobre el ojo o lágrimas artificiales para la recuperación del flujo lagrimal.

Si el prurito ocular es recurrente e intenso se debe consultar al oftalmólogo para una evaluación adecuada, así podrá establecer cuanto antes un tratamiento específico para el problema causante. No se recomienda frotar los ojos en caso de prurito, pues se puede agravar la molestia. También, como se ha indicado anteriormente, se pueden usar compresas frías para aliviar temporalmente el picor.



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