Prurito genital

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Marzo de 2015)

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El prurito genital (pruritus genitalis) o picor vaginal hace referencia a la sensación de picor en la piel de los órganos sexuales femeninos externos, que se intensifica con el calor. Se trata de una afección incómoda que suele afectar al área genital externa, es decir,  a los labios genitales y a la vulva (prurito vulvar). Puede ser causado por infecciones, irritaciones y lesiones en este área, por procesos alérgicos o el estrés, entre otras causas.

En la mayoría de los casos, el prurito genital es muy molesto, pero no produce dolor. Igual que otras sensaciones cutáneas como el dolor, el frío o el calor, el prurito es un mecanismo de defensa para eliminar los parásitos u otros cuerpos extraños de la superficie cutánea. Cuando el prurito en la zona genital se presenta de forma breve y aguda, carece de significación patológica. Sin embargo, cuando es prolongado y produce alguna lesión adicional en la piel debe considerarse como un síntoma de advertencia.

El prurito genital es más frecuente en las mujeres y suele manifestarse en la zona del órgano sexual primario externo (vulva) (pruritus vulvae). Si simultáneamente al prurito se producen cambios en la piel, se habla de prurigo.

En el desencadenamiento del prurito pueden intervenir numerosos mensajeros químicos del propio organismo como las histaminas, las citoquinas y los opioides. El síntoma se transmite lentamente a través de fibras nerviosas.

Entre las causas que pueden provocar el prurito o picor vaginal están las infecciones como los hongos (cándida), las bacterias o los virus (herpes, enfermedades de transmisión sexual); lesiones neoplásicas; enfermedades dermatológicas como la dermatitis de contacto o la psoriasis, alergias, picaduras de insectos, entre otras. También puede ser un síntoma asociado a un exceso o falta de higiene, a una irritación provocada por jabones, geles o incluso detergentes y suavizantes que se usan para lavar la ropa. El estrés también puede ser un factor causante.

La atrofia vaginal asociada a la menopausia también puede provocar picor vaginal. Debido a la disminución de estrógenos durante el climaterio, la mucosa vaginal sufre cambios y es más susceptible a padecer infecciones urinarias o vaginales.

El purito se debe tratar de forma etiológica, es decir, tratando la causa que lo provoca. Algunas medidas que se pueden adoptar para aliviar el picor son evitar la ropa ajustada y los tejidos que no dejen respirar bien la zona como las fibra textil, cuidar la alimentación y evitar los excitantes (café, picantes, té) y cuidar especialmente la higiene utilizando productos adecuados neutros y de farmacia.



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