Prurito (picor en la piel): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (9 de Febrero de 2016)

En general, el tratamiento del picor (prurito) depende de la causa que lo haya originado. Para calmar las molestias del prurito puede ayudar la aplicación de una crema específica en las zonas afectadas varias veces al día. El momento idóneo para la aplicación de la crema es tras la ducha. El agua de la ducha no debe ser muy fría, mejor tibia, porque el calor produce vasodilatación y puede desencadenar el prurito. Para el aseo se debe usar únicamente jabón no alcalino y evitar los talcos o productos con iones metálicos, como por ejempolo los antitranspirantes o antisépticos. Además, se recomienda usar ropa de algodón y evitar la lana o las fibras sintéticas y ásperas que pueden irritar la piel.

Para aliviar el prurito ayuda el enfriamiento de la piel. Por este motivo se recomienda usar ropa ligera y descartar las prendas elásticas y apretadas. También en la cama se deben cuidar los tejidos de las sábanas, pues el prurito suele estar más presente durante la noche. Además, en este sentido, puede ayudar tomar una ducha con agua tibia antes de dormir.

Por otra parte, también es importante cuidar la dieta para no agravar el picor. Se debe evitar el alcohol y las comidas picantes (especias, salsas). El alcohol provoca deshidratación en la piel.

Otras medidas que se recomiendan son:

  • Evitar rascar o frotar el área afectada por el prurito.
  • Duchas de agua tibia con jabón neutro.
  • Usar cremas humectantes cuando el clima es muy seco para que la piel esté hidratada siempre.
  • Se pueden aplicar compresas frías sobre la zona con picor para aliviar la sintomatología.
  • No pasar mucho tiempo expuesto al sol o a una humedad excesiva.

Las cremas o lociones con mentol, alcanfor, calamina, pueden aliviar el picor a corto plazo. Se ha demostrado que las pomadas con capsaicina (sustancia natural presente en el género Capsicum, guindillas) son muy eficaces para aliviar el prurito. En lo referente a los medicamentos, los antihistamínicos (por ejemplo la hidroxizina o la dexclorfeniramina) sirven para combatir el prurito. Cuando se trata de causas psicológicas, pueden utilizarse ansiolíticos, calmantes o neurolépticos. Los rayos UV-B también ayudan a aliviar el prurito.

Si la causa del picor o prurito es un trastorno metabólico o una enfermedad de la sangre será necesario un tratamiento específico para las enfermedades de base.