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Pérdida de peso

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Patricia Alva (5 de Febrero de 2015)

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La pérdida de peso involuntaria puede estar relacionada con alguna patología o problema psicológico. En este caso, es importante acudir al médico, sobre todo, si la pérdida de peso es repentina y muy notable, sin haber llevado a cabo una dieta para este fin. La pérdida de peso se considera clínicamente grave cuando es mayor o igual al 5% con respecto al peso normal, en un periodo de entre 6 meses y 1 año.

La perdida de peso involuntaria es un síntoma habitual, especialmente entre los pacientes hospitalizados en medicina interna y las personas mayores. Entre las causas que pueden provocar una pérdida de peso involuntaria destacan los problemas gastrointestinales (enfermedad de Crohn, úlcera péptica, diarrea crónica), neoplasias gastrointestinales, hematológicas o renales, infecciones como el VIH, infección crónica por VHC, la enfermedad de Párkinson, ELA, la demencia, el hipertiroidismo, la diabetes sin diagnosticar, la insuficiencia suprarrenal crónica, vasculitis, insuficiencia cardíaca de grado III, la EPOC o la insuficiencia renal grave, entre otras.

En las personas mayores los problemas de masticación, deglución, las úlceras bucales, la falta de dentadura o la presencia de dispositivos substitutorios de esta pueden dificultar la ingesta de alimentos, con la posible consecuencia de pérdida de peso.

Por otra parte, la pérdida de peso involuntaria también puede estar relacionada con la depresión, sobre todo en las personas ancianas, la ansiedad, el trastorno bipolar, la psicosis paranoide, la anorexia nerviosa o la bulimia.

El consumo de algunas drogas y fármacos también pueden ocasionar un problema de pérdida de peso. Así, se ha relacionado el consumo de alcohol, de marihuana, cocaína, opiáceos, anfetaminas, antidepresivos, antipsicóticos, metformina, anticomiciales o algunos productos de herboristería.

Las causas económicas o de hábitos alimentarios, por ejemplo, una dieta desequilibrada, la falta de ciertos nutrientes, puede provocar también esta reducción de peso involuntario.

Para el diagnóstico de una pérdida de peso involuntaria es necesario que el médico de atención primaria realice una anamnesis y una exploración completa. Además, pueden ser necesarias otras pruebas diagnósticas como un análisis de sangre completo, de orina, un análisis para conocer los niveles de hormona tiroidea, serología para el VIH, una ecografía o radiografía abdominal, entre otras.

Según sea la causa de la pérdida de peso, el tratamiento irá enfocado a la patología causante, además de un programa nutricional indicado para la recuperación del peso corporal. En casos de problemas psicológicos puede ser necesario el asesoramiento psicológico. En casos de molestias orales también puede ser necesaria la visita a un odontólogo. En cualquier caso el médico de cabecera será el que pueda diagnosticar en primer lugar la causa y recomendar el mejor procedimiento en cada caso individualmente.

Tratamiento para la pérdida de peso: la pérdida de peso puede estar relacionada con alguna enfermedad o con el hecho de estar siguiendo una dieta específica ¿Sabes cómo hay que actuar ante una pérdida de peso involuntaria y cuál es el mejor forma para recuperar el peso perdido?


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