Lumbago

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Marzo de 2016)

© iStock

Por lumbago se entiende, en lenguaje popular, un repentino dolor de espalda muy intenso a nivel muscular en la zona de la columna lumbar, por debajo de la parrilla costal y por encima de los glúteos. Médicamente se denomina lumbago o lumbalgia aguda.

Aproximadamente un 80% de la población sufre lumbalgia en algún momento de su vida. La mayoría de los pacientes de lumbago no pueden, o apenas pueden, moverse y estirarse. En caso de lumbago, el menor movimiento causa dolor y, como consecuencia, la musculatura de la espalda se contrae.

Existen tres tipos bien diferenciados de lumbago: la lumbalgia, la lumbociática y la lumbociatalgia. La lumbalgia puede ser mecánica (en este caso el dolor aparece con los movimientos, mejora con el reposo y por la noche) o no mecánica (el dolor es continuo, no mejora por la noche, es progresivo y se acompaña de síntomas generales como fiebre, malestar y cansancio).

En la lumbociatica, el dolor irradia a la pierna por compresión de los nervios que salen de la columna, generalmente, por una hernia discal. Por su parte, la lumbociatalgia hace referencia al dolor lumbar extendido a miembro inferior sin seguir un trayecto radicular ni signos de compresión radicular

El lumbago se produce, en general, por movimientos habituales como levantar un objeto, realizar un giro, agacharse y enderezarse o al practicar deporte. El dolor de espalda en caso de lumbago es tan intenso que muchos pacientes temen, por error, tener una hernia discal. Sin embargo, el lumbago no suele estar causado por una hernia discal. La causa más habitual es una vértebra bloqueada o la distensión de un músculo. En casos más graves, el dolor puede provenir de una fractura por aplastamiento, una infección, por espondilitis anquilosante, síndrome de la cola de caballo, hernia discal o estenosis de canal, e incluso, de un cáncer.

Algunas personas que padecen lumbago tienen dolores de espalda permanentes o recurrentes (lumbalgias crónicas).

La lumbalgia aguda tiene buen pronóstico y en la mayoría de los pacientes suele remitir en el transcurso de unos días o semanas, con o sin tratamiento. Se suele tratar aplicando calor en el área afectada, con ejercicios de rehabilitación con un fisioterapeuta o con medicamentos, Si el tratamiento con fármacos antinflamatorios no esteroideos (AINES), corticoides, analgésicos y relajantes musculares no funciona, el médico remitirá el caso a un especialista traumatólogo. En casos de hernias discales fuertes puede ser necesaria una operación quirúrgica.



Symptom-Check