Fiebre: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (20 de Junio de 2016)

Las causas principales de la fiebre son las infecciones por lo que, para obtener el diagnóstico, el médico debe preguntar en primer lugar al paciente si tiene molestias como tos, resfriado, dolor de cabeza o diarrea y si algún familiar o conocido está enfermo. También le preguntará si ha viajado al extranjero hace poco, sobre las enfermedades previas, si existe un posible contacto con animales enfermos, si tiene alguna alergia o si está tomando algún medicamento.

Para poder realizar un diagnóstico es necesario realizar medición de temperatura. El médico inspeccionará garganta, nariz y oídos, auscultará el corazón y los pulmones y palpará el abdomen y los ganglios linfáticos. Posteriormente, se realizará un análisis de sangre en el que se fijará sobre todo en los valores indicadores de inflamación, y un análisis de orina y, si tiene molestias intestinales, un análisis de heces. Si la fiebre va acompañada de tos productiva, el médico también puede solicitar un análisis de esputo para buscar posibles agentes patógenos. Si la fiebre es muy alta y de larga duración, habría que realizar cultivos para determinar qué bacterias circulan en la sangre y así tratarlas con los correspondientes antibióticos.

Mediante una radiografía de tórax, el médico puede detectar una neumonía o variaciones en el contorno del corazón (por ejemplo, en enfermedades cardiacas inflamatorias). Tras estos estudios, si el médico sospecha una determinada enfermedad, se pueden aplicar otros métodos de diagnóstico, como por ejemplo: pruebas inmunológicas, radiografías específicas (por ejemplo, de los riñones, si se sospecha enfermedad renal), análisis de sangre o ecografías).



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