Estreñimiento infantil

Autor: Terry Gragera (16 de Junio de 2016)

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El estreñimiento infantil no es exactamente una enfermedad sino un síntoma, aunque provoca muchos inconvenientes en la vida cotidiana del afectado.

El estreñimiento infantil se define en función de una menor frecuencia defecatoria, la existencia de heces duras y secas, un excesivo esfuerzo al ir al baño y la sensación de que la evacuación ha sido incompleta.

En los niños puede haber un estreñimiento agudo, que se da en un periodo concreto de tiempo, o un estreñimiento crónico, que se prolonga durante al menos un año.

En la mayoría de las ocasiones (95-97%), el estreñimiento responde a causas no orgánicas como una dieta inadecuada, momentos de estrés emocional, predisposición familiar o rutinas diarias que no favorecen la defecación. En cuanto a las causas orgánicas que provocan el estreñimiento, hay alteraciones anatómicas, metabólicas, endocrinológicas, neurológicas o gastrointestinales que pueden conducir al estreñimiento crónico en niños.

Los síntomas del estreñimiento son la disminución en la frecuencia del patrón defecatorio, heces duras y secas que cuesta expulsar y defecación dolorosa. Además, el niño estreñido puede padecer dolor y distensión abdominal, irritabilidad y falta de apetito, que va en aumento a medida que avanza el día.

El diagnóstico del estreñimiento infantil se hace en función del examen físico y la historia clínica del niño. En algunas ocasiones son necesarias pruebas complementarias como analíticas de sangre.

Para tratar el estreñimiento infantil hay que tener en cuenta el estadio en el que se encuentra el niño comenzando por una fase de desimpactación (eliminación de las heces acumuladas). En la mayoría de los casos basta con cambiar las rutinas de alimentación y reconducir el hábito de defecación. Si es necesario, se utilizan fármacos bajo prescripción médica y se sigue una rutina durante los meses posteriores para mantener los buenos hábitos adquiridos.

El estreñimiento infantil suele evolucionar hacia su remisión siguiendo las medidas de tratamiento oportunas. Sin embargo, en la mitad de los niños el estreñimiento vuelve a aparecer en los cinco años posteriores a un episodio agudo, y entre tres y cinco de cada diez niños estreñidos lo serán también de adultos.

El estreñimiento infantil se puede prevenir cuidando el tipo de dieta y los hábitos diarios (más ejercicio físico, hora regular para ir al baño).

Incidencia

Entre el 2 y el 30% de la población infantil padece estreñimiento (un 7,5% de los niños en edad escolar). Así, el estreñimiento infantil es un problema en aumento. El 3% de los niños que acuden al pediatra de Atención Primaria lo hacen a causa del estreñimiento, mientras que un 25% de los que son remitidos a un gastroenterólogo infantil son diagnosticados de estreñimiento.



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