Dolor muscular (mialgia): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (15 de Junio de 2016)

Con los dolores musculares (mialgias) el diagnóstico se obtiene, en la mayoría de los casos, a partir del historial clínico y los síntomas descritos por el afectado (anamnesis). Los músculos duelen sobre todo debido a tensiones musculares (por ejemplo, por adoptar posturas corporales inadecuadas o por falta de movimiento) o una lesión (por ejemplo, un tirón, contusión o agujetas derivadas de la práctica de un deporte). Exámenes adicionales, por ejemplo, con ultrasonidos o rayos X, contribuyen a confirmar el diagnóstico preliminar o a estrechar el origen de la causa del dolor muscular.

En el caso de los dolores musculares, el primer paso del diagnóstico es la obtención del historial clínico (anamnesis). El médico pregunta por la clase, localización y alcance del dolor muscular. Estos datos pueden aportar indicios relevantes sobre las causas de los dolores musculares. Sobre todo la evolución del dolor es importante para el diagnóstico: ¿los dolores aparecen repentinamente, como suele ser el caso en las lesiones musculares o calambres? ¿Se ha formado un hematoma (por ejemplo, debido a una contusión)? ¿Desaparecen los dolores musculares rápidamente o son persistentes (como en una hernia discal)? ¿Cuándo siente los dolores musculares con más intensidad, en reposo o al cargar el músculo; de día o de noche?

Tras interrogar al afectado sobre los dolores musculares (mialgias), se realizan distintos exámenes para valorar el dolor. La valoración tiene que tener en cuenta que el dolor muscular también puede ser un indicio de enfermedad muscular, aunque esto suceda en casos excepcionales. En el caso de una inflamación muscular (miositis), el dolor muscular es extendido y afecta a varios grupos de músculos. También las coloraciones del cutis de color lila enrojecido indican la existencia de una inflamación muscular que afecta también a la piel (la llamada dermatomiositis). Los dolores musculares intensos y nocturnos a la altura de la cadera, la nuca y los hombros son síntoma de polimialgia reumática, una enfermedad inflamatoria reumática de los músculos.

También las molestias colaterales pueden ser relevantes para el diagnóstico de los dolores musculares. Los puntos dolorosos al comienzo de los tendones, el cansancio y el insomnio son, por ejemplo, señales típicas de una enfermedad no inflamatoria del músculo (fibromialgia) acompañada de dolor muscular.

En algunos casos los dolores musculares tienen su origen en una enfermedad ósea, del sistema nervioso u otro órgano. Las molestias nocturnas, por ejemplo, suelen aparecer con la osteoporosis (atrofia ósea) y Morbus Bechterew (una enfermedad inflamatoria reumática, que afecta sobre todo a la columna y las articulaciones).

Otros desencadenantes posibles de los dolores musculares son el abuso del alcohol y drogas. Los dolores musculares de intensidad variada también pueden aparecer como efecto secundario indeseable de muchos medicamentos.

Para aclarar las posibles causas de los dolores musculares durante el diagnóstico, se puede aplicar los siguientes métodos de reconocimiento:

  • Examen corporal.
  • Análisis de sangre: así, por ejemplo, el cuadro hemático diferencial, la velocidad de sedimentación globular media y los valores de PCR, proporcionan indicios de causas infecciosas o autoinmunes, mientras que determinados valores hepáticos indican un abuso del alcohol crónico.
  • Ultrasonografía (ecografía): este examen por imagen puede ser útil para el diagnóstico si se sospecha una inflamación muscular (miositis).
  • Imagen por resonancia como la tomografía computarizada (TC) y la tomografía por resonancia magnética (TRM): estos procedimientos por imagen son más adecuados que los ultrasonidos cuando se trata de músculos más profundos (sobre todo si el afectado tiene un sobrepeso importante); una RM puede contribuir al diagnóstico si se sospecha una enfermedad inflamatoria del músculo.
  • Exámenes electrofisiológicos (electromiografía): un electromiograma puede, por ejemplo, proporcionar indicios de enfermedades inflamatorias o degenerativas del músculo o de lesiones musculares asociadas al sistema nervioso.
  • Biopsias musculares (pruebas de cultivo amuscular): una biopsia muscular se realiza como último recurso de un diagnóstico e incluso entonces solo si existen indicios claros de enfermedad muscular.


Symptom-Check