Dolor en las extremidades: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Patricia Alva (10 de Junio de 2016)

El tratamiento del dolor en las extremidades depende de la causa del dolor. Si los dolores en las extremidades están causados por un refriado o una gripe, se puede intentar aliviar el dolor aplicando compresas frías. Otros remedios para combatir el dolor intenso en las extremidades son los medicamentos analgésicos y antiinflamatorios como ácido acetilsalicílico, ibuprofeno y paracetamol, que combaten el malestar general y los dolores musculares. También es importante beber mucho líquido. La deshidratación, que se comprueba cuando hay falta de potasio, sodio, calcio y magnesio en la analítica de sangre, puede provocar dolor en las extremidades, por lo que habría que hidratar bien al enfermo para hacer remitir las molestias. 

Si los dolores en las extremidades son un síntoma secundario de otra enfermedad subyacente, se requiere un tratamiento específico de esta enfermedad. Para la neuritis, por ejemplo, son útiles los fármacos antiinflamatorios. Son ideales los antiinflamatorios no esteroideos (derivados de las pirazolonas), como la fenilbutazona, o bloqueos del plexo, mediante los cuales el médico anestesia el nervio a nivel local. A corto plazo también se pueden tomar remedios contra el dolor (analgésicos) para aliviar sus dolores musculares y/o articulares en las extremidades, guardar todo el reposo que sea posible, aplicar hielo y dar masajes suaves. La fisioterapia también ayuda en el tratamiento del dolor de extremidades, ya que reacondiciona los músculos, les hace recuperar funcionalidad y, con ello, remite parte del dolor. Si el dolor es muy intenso, se pueden utilizar neuroestimuladores o bombas de infusión, que modulan las señales dolorosas antes de que estas lleguen al cerebro. Estos sistemas se aplican quirúrgicamente. Rara vez es necesaria una cirugía para el tratamiento de los dolores en las extremidades.

En el caso de que se trate de un dolor de piernas causado por la mala circulación sanguínea, lo que provocaría varices e insuficiencia venosa, hay que poner tratamiento sintomático y general para revertir la situación. 

Además de algún fármaco específico, suele indicarse el uso de medias de compresión decreciente, evitar los periodos prolongados de inactividad y realizar ejercicio físico suave.

Algunos dolores en el brazo pueden deberse a fracturas, problemas del sistema nervioso, artritis, tendinitis o incluso ser la manifestación secundaria de otras patologías mucho más graves como el cáncer. Por ello, si con el tratamiento de primera línea el dolor no desaparece, el especialista hará otras pruebas complementarias para descartar otras opciones.

Cuando el dolor en las extremidades se vuelve crónico se puede recurrir a la terapia psicológica para ayudar a gestionar el estrés y el estado depresivo que pueden derivarse de la experiencia de un dolor continuo.



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