Dolor de pie

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (30 de Mayo de 2016)

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El dolor de pie puede aparecer en un punto determinado del pie o hacerse extensible a todas sus partes anatómicas. Las causas de este dolor pueden ser muy diversas y lo más frecuente es que el dolor de pie esté relacionado con una lesión como un esguince o un golpe, por ejemplo.

Anatómicamente, el pie se compone de tres partes: tarso, metatarso y falanges. Además, varias articulaciones, como la articulación anterior y posterior del tobillo y la articulación interfalángica, sirven de unión entre estas partes óseas y aseguran el movimiento y la sujeción. El dolor de pie puede afectar a cualquiera de estas partes.

El pie cuenta con numerosos músculos, tendones, ligamentos, nervios y vasos sanguíneos. Cuando se sufre una lesión en alguna de estas partes o se tiene una enfermedad cuyos síntomas pueden afectar al pie puede aparecer el dolor en el pie. También son comunes los accidentes (luxaciones) y una carga de peso inadecuada como origen del dolor de pie.

El dolor en el pie puede manifestarse al pisar o incluso en la posición de descanso. Según sea su causa, la manifestación de la molestia es diferente: dolor súbito punzante (por ejemplo en caso de desgarro de ligamentos), inflamación y calor (hinchazón del pie) y casi siempre suelen estar condicionados por una importante merma de la movilidad. Si se dañan los nervios y músculos del pie, pueden producirse adicionalmente trastornos de sensibilidad e incluso parálisis.

El tratamiento para el dolor de pie depende de la causa y de la intensidad. Determinados tipos de dolor de pie no precisan ningún tratamiento y se suelen resolver sin complicaciones.

Cómo elegir un calzado para evitar el dolor de pies

Vestir un calzado poco apropiado es una de las causas más frecuentes del dolor en los pies. Para evitar esta molestia es importante elegir zapatos de una talla correcta, que sean cómodos, flexibles y que se adapten a la forma del pie. Los zapatos deben permitir que los dedos se muevan libremente dentro del calzado.

Además, el calzado se tiene que adaptar a la actividad que se está realizando. Por eso, si se va a hacer ejercicio físico es recomendable buscar un calzado deportivo especialmente diseñado para la actividad.




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