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Dolor abdominal (dolor de estómago)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Nelia Navarro (20 de Enero de 2014)

© iStock

El dolor abdominal o dolor de estómago es una de las molestias más frecuentes actualmente. Puede aparecer de forma repentina (dolor abdominal agudo) o mantenerse durante un periodo más largo y repetirse en el tiempo (dolor abdominal crónico). Hay distintas causas del dolor abdominal como una digestión pesada o problemas más graves como síndrome de intestino irritable, gastritis, úlcera gástrica, o incluso, una apendicitis, entre muchas otras.

El nombre en latín para la zona donde está alojado el estómago y el intestino es abdomen por lo que los médicos emplean términos como "dolor abdominal" o "molestias abdominales" para referirse al dolor de estómago o dolor intestinal. El dolor abdominal puede ser vago, espasmódico o presentarse en forma de cólico. Además, se puede presentar asociado a distintos síntomas digestivos y extra abdominales. Entre los síntomas que pueden acompañar al dolor abdominal se encuentran los siguientes:

El dolor abdominal es un síntoma que puede indicar la presencia de numerosas enfermedades del aparato digestivo. A menudo, está relacionado con causas poco importantes como por ejemplo una mala alimentación o una digestión pesada. Junto con el estómago y el intestino, en la zona abdominal se encuentran otros órganos como el hígado o el bazo que podrían ser la causa del dolor. El dolor también puede ser debido al estrés o a problemas psicológicos. El dolor en la zona abdominal también es un síntoma de enfermedades como el síndrome del intestino irritable.

El dolor abdominal es muy frecuente durante la menstruación. Muchas mujeres sufren de forma regular dismenorrea. Si el dolor es muy intenso es recomendable visitar al ginecólogo porque puede ser por una enfermedad ginecológica como la endometriosis.

A su vez, los dolores en la zona abdominal pueden indicar una situación de emergencia si empiezan de forma brusca, son muy agudos y se van intensificando en un periodo corto de tiempo (de minutos a horas). Esto puede ser una signo de advertencia de una enfermedad grave. El estado general del enfermo suele empeorar rápidamente (palidez, náuseas, sudoración excesiva, cambios de coloración en la piel e hipotensión). En estos casos se recomienda acudir al médico lo antes posible.

Causas

¿Qué causa el dolor abdominal? Casi ningún otro síntoma tiene tantas posibles causas como el dolor abdominal. La mayoría de las veces se trata de algo poco importante, como molestias estomacales. Otras causas frecuentes del dolor abdominal son el intestino irritable, infecciones o intolerancia a los alimentos. Sin embargo, el dolor abdominal puede ser un indicador de enfermedades más graves como, por ejemplo, un cáncer del aparato digestivo.

En la mayoría de los casos, la verdadera causa del dolor abdominal se encuentra en los órganos localizados en el abdomen como el intestino, aunque en algunas ocasiones el dolor proviene de otros órganos localizados cerca del abdomen como, por ejemplo, el corazón.

A veces, el dolor abdominal se localiza alrededor de la zona del órgano afectado. Los dolores en la parte superior derecha del abdomen indican, por ejemplo, una enfermedad en la vesícula, mientras que si el dolor está en la parte inferior derecha, puede tratarse de apendicitis. Sin embargo, en los casos de molestias estomacales o intestinales y en casos de intestino irritable, los dolores no se localizan en una zona determinada del abdomen; y los médicos hablan de dolores abdominales difusos.

Apéndice doloroso

Estos son algunos ejemplos de las numerosas causas posibles de dolor abdominal:

Diagnóstico

¿Cómo se diagnostica el dolor abdominal? Para poder realizar un diagnóstico correcto y determinar la causa exacta del dolor abdominal, es muy importante realizar una buena anamnesis previa (entrevista clínica detallada del paciente). Se suelen realizar una serie de preguntas para obtener más información:

  • ¿Cuándo apareció el dolor por primera vez?
  • ¿El dolor abdominal aparece de forma brusca o tarda un tiempo en aparecer e intensificarse?
  • ¿Exactamente dónde se localiza el dolor
  • ¿El dolor es persistente o va y viene?
  • ¿Hay algún suceso con el que relacione el dolor?
  • ¿Tiene falta de apetito?
  • ¿Aumenta el dolor después de comer o al ingerir un determinado alimento (como la comida rica en grasa, productos lácteos, etc.)?
  • ¿Cuándo fue la última vez que comió y qué alimentos comió?
  • ¿Cómo son las deposiciones (diarrea, estreñimiento, cambios de color, sangre en las heces...) y cuándo fue la última vez que defecó ?
  • ¿Tiene otras molestias intestinales como mareos, náuseas, vómitos o sangre en las heces?
  • ¿Tiene fiebre, molestias al orinar, tos o dificultad respiratoria?
  • ¿El dolor desaparece durante la noche?
  • ¿Cómo se sientes en general?
  • ¿Ha perdido peso últimamente?
  • ¿Bebe alcohol? ¿Fuma?
  • ¿Recuerda alguna enfermedad anterior que haya sufrido? (como úlcera gástrica, litiasis biliar o infarto de miocardio)
  • ¿Cuándo fue la última mentruación? ¿Las menstruaciones son dolorosas?

Es necesario complementar la anamnesis con una exploración física, en la que se mide la temperatura, el pulso y la tensión arterial y se observa al paciente con detenimiento para determinar el estado general del paciente, el grado de dolor y posibles cambios en el color de la piel. La exploración se centra especialmente en la zona del abdomen del paciente. Se suele prestar especial atención a la posibilidad de que el abdomen esté distendido o presente bultos (por ejemplo, en la ingle, para detectar una hernia inguinal) o si tiene cicatrices de cirugías anteriores o traumatismos.

El médico ausculta el abdomen del paciente con el estetoscopio, para detectar la presencia de soplos en la aorta abdominal. También realiza la palpación del abdomen del paciente con las manos, para localizar el punto exacto del dolor, objetivar la presencia de masas o descartar un abdomen en tabla. Además, el médico puede darse cuenta si aumenta el dolor con la presión o al retirar las manos rápidamente, lo que podría indicar determinadas causas del dolor abdominal. Finalmente, en la exploración rectal (tacto rectal) se busca la presencia de masas, dolor y sangre.

Después se realizan pruebas complementarias orientadas a una u otra patología según la entrevista clínica y el examen físico del paciente. Algunas de las pruebas que se pueden solicitar son las siguientes:

  • Ecografía (sonografía) de abdomen
  • Radiografías de tórax y abdomen
  • Análisis de sangre, que incluya hemograma, coagulación, parámetros de inflamación, función hepática, renal y del páncreas, glucosa y electrolitos.
  • Análisis de orina
  • Análisis de heces, para buscar lombrices y parásitos
  • Electrocardiograma (ECG)
  • Pruebas de intolerancia de alimentos (por ejemplo, pruebas de intolerancia a la lactosa)
  • Radiografías con contraste (esofagograma, tránsito intestinal, enema opaco)
  • Endoscopia (esofagogastroscopia) y colonoscopia
  • Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética nuclear (RMN)
  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP) (procedimiento de examen endoscópico que permite obtener imágenes de la vesícula y del páncreas)

En algunas situaciones clínicas no es fácil establecer el diagnóstico con las pruebas anteriormente mencionadas. Si el dolor abdominal persiste con afectación general se suele realizar una biopsia, una laparoscopia o incluso laparotomías exploradoras (abrir quirúrgicamente el abdomen para localizar la causa).

Tratamiento

¿Cómo se trata el dolor abdominal? El dolor abdominal puede ser síntoma de numerosas enfermedades. Por esa razón, el tratamiento debe ajustarse a sus causas siendo éste, por tanto, muy variado. Ante una situación de un leve estreñimiento (causado por estrés o una mala alimentación) sería suficiente pautar una dieta equilibrada y en el caso de que no se resuelva se podría considerar la toma de fármacos como laxantes, por ejemplo.

Algunas infecciones intestinales necesitan tratamiento con antibióticos o antiparasitarios específicos. Para las molestias causadas por ardor de estómago ayudan los inhibidores de la bomba de protones (por ejemplo el pantoprazol o el omeprazol).

Si la causa del dolor abdominal es un tumor es necesario un tratamiento específico para el cáncer. En muchos casos es necesaria una intervención quirúrgica, sesiones de quimioterapia o radioterapia.

Lo importante es que desde el principio del tratamiento queden muy claras las causas exactas de las molestias y se dirija el tratamiento a solucionar la causa exacta.

Un tratamiento sintomático, es decir, que disminuya las molestias pero que no elimine su causa, tiene sentido si el dolor está relacionado con la menstruación (dolores menstruales), por ejemplo. En este caso suelen ayudar el reposo y la relajación, además de los analgéicos o antiinflamatorios (ibuprofeno, por ejemplo). Si la dismenorrea es muy intensa se recomienda acudir al ginecólogo para encontrar la causa del dolor menstrual puesto que puede tratarse, por ejemplo, de una endometriosis, enfermedad en la que aparece tejido endometrial en la cavidad abdominal causando dolor abdominal agudo y cíclico.

Fuentes

  • Harrison Manual de Medicina; Kasper, Braunwald, Fauci, Hauser, Longo, Jameson; Capítulo 33: dolor abdominal; 16ª Edición; 2005; McGrawll–Hill.
  • Manual de protocolos y actuación en urgencias; Coordinador Dr. Jiménez; Capítulo 29: Dolor abdominal agudo.
  • Onmeda International


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