Disfagia (dificultad en la deglución): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Marzo de 2012)

El tratamiento de la disfagia (dificultad en la deglución) se elige siempre según la causa subyacente. El objetivo fundamental en una disfagia es evitar complicaciones. Estas complicaciones pueden ser agudas o a largo plazo. Dentro de las complicaciones agudas se puede producir una aspiración de trozos de alimentos que puede causar una neumonía (neumonía por aspiración) y dentro de las complicaciones a largo plazo el paciente puede sufrir deshidratación y malnutrición si la disfagia se prolonga en el tiempo.

Si la disfagia está causada por infecciones bacterianas en la zona de la boca y la faringe, el tratamiento con antibióticos es el más adecuado. Este tratamiento de la disfagia ayuda a que el proceso de deglución se normalice tras un corto periodo de tiempo. En caso de una disfagia causada por infecciones por hongos (por ejemplo, aftas), el tratamiento de elección es con antimicóticos.

Si la disfagia es permanente, por ejemplo, por causas neurológicas o neurodegenerativas, sencillas medidas que mejoran la deglución pueden ayudar a mitigar las molestias. Dichas medidas buscan restablecer reflejos importantes como el de la deglución y el reflejo tusígeno. Los métodos en este tratamiento van desde ejercicios motores de determinados músculos, pasando por cambios en la postura al comer, hasta la realización de purés para la comida.

Dependiendo de la enfermedad de fondo existente, por ejemplo, cáncer de esófago, puede ser también necesaria una intervención quirúrgica para mitigar la dificultad en la deglución.

Si la disfagia imposibilita la alimentación por la boca, los afectados deberán alimentarse con ayuda de una sonda gástrica.



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