Debilidad muscular (miastenia)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (28 de Febrero de 2017)

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¿Cómo se define la debilidad muscular? La debilidad muscular, denominada médicamente miastenia, se caracteriza por la manifestación de un rápido cansancio muscular poco común. La intensidad del síntoma depende del esfuerzo ejercido y puede estar relacionado con varias causas.

El ser humano tiene más de 600 músculos que, junto con las articulaciones, le permiten moverse y ejercer fuerza. Si esta fuerza disminuye, se habla de debilidad muscular. Por ejemplo, tras una dura semana de trabajo o después de una sobrecarga física, se tiene la sensación de estar flojo y sin fuerzas. Pero las debilidades musculares también pueden ser indicio de una enfermedad nerviosa o interna y avanzar hasta desembocar en una parálisis.

La debilidad muscular puede aparecer repentinamente, por ejemplo, tras un accidente, un ataque cerebral o una infección. No obstante, también hay enfermedades que pueden provocar desde debilidades musculares que avanzan lentamente hasta parálisis, como las polineuropatías y las distrofias musculares. En el caso de la atrofia muscular se produce una pérdida de masa muscular y, por consiguiente, una debilidad muscular progresiva.

Es importante que la persona pueda concretar al médico cuándo comenzó a sentir la debilidad muscular y qué circunstancias acompañan a este síntoma. La duración del mismo puede ser un dato importante para descartar algunas enfermedades asociadas a él.

Para descartar o confirmar el diagnóstico, el médico completará la historia clínica del paciente, donde recogerá todos los datos que puedan asociarse a la aparición de la debilidad clínica y todos sus antecedentes médicos personales y familiares.

Aparte, además de un examen físico y de analíticas de sangre, el médico puede pedir una serie de pruebas que van a arrojar determinados resultados para diagnosticar el origen de la debilidad muscular. Entre estas pruebas están la electromiografía (EMG), la biopsia de tejido muscular, la tomografía axial computarizada, la resonancia magnética, la electroneurografía, la electroencefalografía, la punción lumbar y otras pruebas genéticas y exámenes médicos propios de otras especialidades médicas. 

El tratamiento para la debilidad muscular dependerá de la causa que la origine. Si se ha producido por una alimentación desequilibrada, hay que corregir este factor, procurando que la dieta contenga todos los nutrientes necesarios y que sea equilibrada. También algunos tóxicos como el alcohol pueden acabar provocando debilidad muscular, por lo que habrá que retirarlos para corregir el síntoma.

Cuando la debilidad muscular(miastenia) o su agravamiento se producen por un cuadro infeccioso o por una enfermedad, el síntoma no se resuelve hasta que la causa desaparece. Así, si está causada por una gripe o un proceso vírico de otro tipo, será la curación del mismo lo que acabe con la debilidad muscular. Desafortunadamente, en otros casos, como el de enfermedades como la esclerosis múltiple o la esclerosis lateral amiotrófica, los tratamientos solo consiguen actuar sobre el síntoma pero no sobre la causa original que los provoca.



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