Por qué es importante fortalecer el suelo pélvico

Autor: Redacción Onmeda (23 de Marzo de 2017)

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Desde la primera menstruación hasta el final de la vida, el suelo pélvico no debe ser un desconocido para las mujeres de cualquier edad. Ejercitar los músculos que rodean y sujetan la uretra, vagina y recto, y que protegen a los órganos de la cavidad abdominal no sólo es fundamental para una buena salud sexual y reproductiva, sino también para prevenir problemas tan frecuentes como las pérdidas involuntarias de orina.

Cuidar el suelo pélvico es sinónimo de bienestar. Conocerlo y entrenarlo debe formar parte de la rutina diaria de cualquier mujer, independientemente de la edad. Desde la adolescencia hasta la menopausia. Son muchas las afecciones que dependen de tu cuidado íntimo. Una de las más frecuentes, y también más ocultadas, es la incontinencia urinaria.

Según Victoria Zamora, fundadora de Salud Pélvica, una web pionera en el cuidado, prevención y tratamiento de las lesiones de esta zona, 1 de cada 3 mujeres a partir de los 35 años sufren pérdidas de orina. Una dolencia que, sin duda, afecta a su vida diaria, y puede suponer un estigma social e incidir de manera negativa sobre su autoestima y las relaciones sociales. De ahí, en la mayoría de los casos, su silencio.Pero si además practicas deporte de impacto como el running, el voley o el pádel, el riesgo de padecer una lesión pélvica aumenta. Al igual que con la maternidad, ya que se ha demostrado que tras el parto, ya sea vaginal o por cesárea, el suelo pélvico se debilita y aumenta la predisposición a pérdidas de orina o prolapsos, junto a los posibles desgarros o episiotomía.

Por ello, la prevención es fundamental. Resulta necesario trabajar el suelo pélvico desde que la menstruación llega a tu vida. Lo ideal es acompañar los hábitos saludables de higiene con entrenamientos diarios que fortalezcan tu zona perineal.

Cómo trabajar tu suelo pélvico

Los ejercicios de Kegel, para favorecer los músculos pélvicos, son un ‘must’ para el cuidado íntimo, recomendados también para mejorar la percepción vaginal y el disfrute sexual. Estos consisten en contraer los músculos que cierran los esfínteres (ano y uretra) y sujetan los órganos de la pelvis (vejiga, vagina, útero y recto).

Cada mujer es diferente y por eso cada ejercicio debe adaptarse a ella. En este sentido, la fisioterapeuta Victoria Zamora aconseja la tutorización por parte de especialistas, así como combinarlos con dispositivos que ayudan a su uso correcto, por ejemplo, las bolas chinas o los conos vaginales.

Igualmente, los hipopresivos, que combinan el trabajo abdominal, postural y respiratorio, a través de la aspiración diafragmática, es otra alternativa para recuperar la fortaleza de tu suelo pélvico, especialmente indicado para el postparto, cuando la prevención, quizás, ya ha llegado tarde.

Conoce tu cuerpo. Cuídalo y trabaja con él cada día. Déjate de tabús. Que tu suelo pélvico no sea un desconocido para ti.