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Claves para disfrutar de la maternidad

Autor: Verónica López (5 de Mayo de 2017)

© iStock

Ser madre es uno de los momentos más importantes en la vida de muchas mujeres. Pero ser madre no es fácil y, sobre todo, si es la primera vez. La maternidad provoca cambios trascendentales en la vida de una mujer: cambia el cuerpo, los hábitos y las rutinas y, en algunos casos, puede afectar al estado psicológico. Esto no solo ocurre en el momento del nacimiento del bebé. Las diferentes etapas de la maternidad también pueden provocan dudas, miedos y problemas emocionales importantes. Por ejemplo, la depresión posparto o el Síndrome del nido vacío.

Para abordar estos temas, expertos en psicología nos dan algunas recomendaciones para vivir la maternidad de una forma plena y feliz durante todas las etapas clave de un hijo: en el nacimiento, la adolescencia y cuando un hijo deja el hogar para independizarse.

Vivir la maternidad por primera vez es un momento muy especial en la vida de una mujer, pero también es una etapa en la que se puede sentir perdida y agobiada por las responsabilidades y cambios vitales que conlleva ser madre. Además, las madres primerizas suelen sentir dudas sobre cómo actuar de la mejor forma; cómo cuidar al bebé; cómo saber que le sucede y porque llora.

Durante los primeros días de vida de un hijo, toda la atención se centra en los cuidados del bebé que, unido al cansancio y a la falta de sueño, sobre todo durante las primeras semanas, pueden hacer que la madre se sienta más triste y estresada.

Para aliviar esta situación, la psicóloga Alicia Jiménez, de Centradaenti de Tena Lady, propone los siguientes consejos:

  • Descansar cuando el niño esté dormido.
  • Poner límites a las visitas: la madre necesita tiempo para ella misma y para su familia, no pasa nada por posponer una visita a un momento en el que se esté más descansada.
  • Dedicar tiempo a la pareja: hablar sobre cómo se sienten los dos durante esta nueva etapa es importante para establecer las bases familiares y cuidar la relación de pareja.
  • No tener miedo a pedir ayuda: Las súper mamás no existen. Hablar con amigas, familiares o profesionales puede ser de gran ayuda, sobre todo si ya tienen experiencia. Encuentra a alguien de confianza y cuéntale tus preocupaciones.
  • Mimarse: arreglarse para salir a pasear con el bebé es un paso importante para seguir manteniendo la autoestima femenina. Esto es bueno para dedicarse tiempo a una misma.
  • Disfrutar del bebé: en algunas ocasiones la responsabilidad y el querer hacer las cosas bien hace que los padres se olviden de disfrutar de su bebé. Es importante tanto para el desarrollo afectivo del bebé como para el de los propios padres. Mantener el mayor contacto físico posible es importante. Aprovecha y dale abrazos y besos a tu bebé.

Depresión posparto

La depresión posparto es un trastorno psicológico que se puede producir tras el nacimiento de un hijo, habitualmente se presenta de 3 a 6 semanas después del parto y se puede prologar hasta un año después. Se caracteriza por síntomas que varían desde una tristeza leve, sentimientos negativos hacia el recién nacido, incapacidad para cuidarlo, apatía, insomnio y, en los casos más extremos, una psicosis depresiva profunda.

Los cambios hormonales que sufre la mujer durante el embarazo y tras el parto pueden ser una de las causas de estos síntomas. Pero además, los cambios en la imagen corporal, el cansancio, la falta de sueño y la preocupación sobre la capacidad para ser madre también pueden influir de forma negativa. Los cambios sociales y laborales que acompañan a la maternidad también tienen efectos negativos sobre el ánimo femenino.

Según algunos estudios, la privación de sueño y la fatiga derivada de la misma son dos factores relacionados con el desarrollo de la depresión posparto.

Para prevenir o disminuir los síntomas de una depresión postparto es importante que la gestación y el parto sean lo más tranquilos y normales posibles, con un buen entorno familiar y el apoyo de la pareja en todo momento. Cuanto más estable sea el entorno de la mujer tras el parto, menos posibilidades hay de que se presenten problemas. Es aconsejable dejar para más adelante los grandes cambios en la vida de la nueva mamá.

Ante el inicio de cualquiera de los síntomas de depresión posparto es necesario establecer medidas terapéuticas para que el problema no evolucione de manera patológica. Para ello, es recomendable consultar con el ginecólogo o un psicólogo especialista en maternidad.

Una madre debe pedir ayuda a su entorno, empezando por la pareja, debe saber confiar el cuidado de su hijo a otros familiares y amigos, y, sobre todo, debe saber que es conveniente que exprese sus temores, dudas, preocupaciones y ansiedades.

El tratamiento para la depresión posparto puede requerir medicamentos, psicoterapia o ambos. El especialista médico es quien debe determinar la terapia a seguir en casa caso concreto.

Última revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (18 de Enero de 2016)