¿Por qué es importante lavarse las manos?

Autor: Redacción Onmeda (15 de Octubre de 2017)

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Un lavado de manos regular es un acto muy sencillo que puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades infecciosas como, por ejemplo, un resfriado, una gripe o una diarrea. Sin embargo, la mayoría de las personas se lava las manos con poca frecuencia, sin jabón o durante poco tiempo. Para que el lavado de manos sea efectivo se debe hacer correctamente. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre la higiene de manos.

Una persona toca diariamente miles de cosas con las manos. Al abrir una puerta por el pomo, al utilizar el teclado o el ratón del ordenador, al llamar por teléfono, al bajar o subir la tapa del váter, al buscar monedas en el bolsillo o, simplemente, al apartarse un mechón de pelo del rostro. Normalmente, no se piensa en todos los gérmenes que se recibe o se regala en estos procesos tan cotidianos.

Desde el punto de vista estadístico una persona se toca la nariz, aproximadamente, seis veces cada hora, por no hablar del resto de la cara donde el porcentaje es aún mayor. Las manos de una persona ya son por sí mismas un oasis de microrganismos. En un centímetro cuadrado de piel viven alrededor de 10 millones de bacterias, la mayoría de las cuales, afortunadamente, son inofensivas.

Muchas enfermedades se propagan porque las manos no se lavan con agua y jabón de forma correcta y varias veces repartidas a lo largo de un día. Otro error común es que el lavado de manos es demasiado corto. No son pocos los que se lavan las manos durante, como mucho, cinco segundos antes de enjuagarse con el agua. Y esto no es suficiente para eliminar todos los gérmenes de la superficie de las manos porque, es a partir de los 30 segundos de lavado de las manos, cuando se consigue reducir el número de gérmenes entre un 90% y un 99%. Por este motivo, para prevenir enfermedades infecciosas con el lavado de manos es importante hacerlo de forma correcta y durante el tiempo suficiente.

Pautas para un lavado de manos correcto:

  1. Mojar las manos con agua caliente y enjabonarlas.
  2. Frotar el jabón (preferentemente líquido) por toda la superficie de las manos. No olvidar los dedos y los espacios entre ellos. Si es posible, enjabonar también bajo las uñas.
  3. Tomarse de 20 a 30 segundos para frotar el jabón. Truco: tararear mentalmente dos o tres veces la estrofa de una canción, por ejemplo "happy birthday" ayuda a calcular el tiempo.
  4. Enjabonar las manos con agua y secar con una toalla limpia, un pañuelo de papel o bajo el chorro de aire de un secamanos.

Las pastillas de jabón suelen estar plagadas de gérmenes, por eso, desde el punto de vista higiénico, son preferibles los jabones líquidos.

Importante: ¡no hay que olvidar los cuidados después de lavarse las manos! Una piel cuidada es menos propensa a las pequeñas lesiones. Es fundamental echarse crema después de lavarse las manos.

¿Cuándo es recomendable lavarse las manos?

  • Durante la elaboración de las comidas: antes y durante la preparación, pero también después.
  • Antes de empezar a comer.
  • Al estar cuidando a enfermos: lavar las manos antes de atender a una persona enferma, así como después.
  • Para realizar curas de heridas: antes y después.
  • Después de ir al baño.
  • Después de acompañar a un niño al baño. Sobre todo, si se le ha tenido que limpiar.
  • Tras cambiar pañales.
  • Después de sonarse la nariz.
  • Después de toser o estornudar si uno se ha tapado la boca con la mano.
  • Tras tocar a un animal.
  • Después de tocar basura.

En particular si se padece un resfriado, una gripe o alguna otra enfermedad infecciosa, en consideración a los demás se debe tener más cuidado y lavarse las manos de forma correcta.

Última revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (15 de Octubre de 2014)

Consejo: es mejor estornudar o toser en el ante codo en vez de en la mano. Hay que procurar también no tocarse demasiado la cara. De esta forma se reduce aún más el riesgo de infectar a otros a través de las manos.

Fuentes:

  • Medicina de Familia. Principios y práctica; Robert B. Taylor; 2006; Masson.
  • Atención Primaria. Conceptos, organización y práctica Clínica; A. Martín Zurzo, J.F Cano Pérez; 2003; Elsevier.
  • Onmeda International