Hemorragia

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (13 de Noviembre de 2013)

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Una hemorragia es la salida de la sangre desde los vasos sanguíneos hacia las cavidades, órganos o a la superficie de la piel, debida a una rotura por la lesión de uno o varios vasos sanguíneos.

La gravedad de una hemorragia depende de su magnitud y el estado general de la persona lesionada. Cuando la hemorragia es muy pequeña, generalmente, el cuerpo tiene capacidad de coagulación suficiente como para detenerla por sí mismo. Sin embargo, en caso de hemorragia grave, es necesario aplicar un vendaje compresivo (que presione en la zona lesionada).

¿Qué hay que hacer en caso de hemorragia?

  • La persona lesionada debe permanecer sentada o acostada, ya que de este modo mejora la circulación.
  • No perder de vista a la persona lesionada para que se le pueda socorrer en caso de que pierda la conciencia.
  • Utilizar guantes desechables para proteger al afectado y al que presta auxilio contra posibles infecciones.
  • No tocar la herida con la mano, cubrirla con un vendaje estéril.
  • No mojar la herida (excepto en caso de mordedura, quemadura o abrasión).
  • No tratar la herida con ningún medicamento ni remedio casero (incluidos los desinfectantes).

Si el sangrado es leve, es suficiente con proteger la herida con un apósito estéril. No se deben utilizar pañuelos de papel. Tampoco se deben aplicar pomadas, cremas o preparados caseros. Una vez colocado el apósito, no debe retirarse hasta que lo determine el personal sanitario.

En caso de una hemorragia intensa, no se puede detener el sangrado con un apósito, sino que es necesario un vendaje compresivo. Lo correcto es seguir las siguientes medidas:

  • cubrir la herida con un apósito estéril y envolverla dos o tres veces con un vendaje de gasa.
  • colocar un objeto blando que funcione como almohadilla y ejerza presión sobre el vendaje (por ejemplo, un paquete de pañuelos o varias gasas dobladas). Envolver con venda de gasa la zona almohadillada (no demasiado apretada). Si, pasados unos minutos, la zona afectada comienza a tornarse azulada significa que el vendaje está demasiado apretado y debe aflojarse.
  • no deshacer el vendaje hasta recibir atención sanitaria por el personal apropiado.
  • si la herida se encuentra en el brazo o en la pierna, se aconseja mantener elevada la extremidad afectada.

¿Cuándo es necesaria asistencia sanitaria?

En caso de hemorragia grave, se debe avisar al servicio de emergencias (teléfono 112) de manera inmediata.

Cualquier herida de grandes dimensiones debe ser examinada por un médico en un plazo máximo de seis horas..

Fuentes

Prevención y Cuidados Locales de Heridas Crónicas; Raquel Cacicedo González, Carmen Castañeda Robles; Servicio Cántabro de Salud.

Primeros Auxilios; Arturo Ortega Pérez; 2010; Altamar

Manual de Primeros Auxilios de Cruz Roja Española; 2007; Pearson Educación.

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