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Hierba de San Juan o hipérico

Autor: Redacción Onmeda (11 de Julio de 2016)

© iStock

La hierba de San Juan (hypericum perforatum) como planta medicinal se ha utilizado desde hace más de 2.000 años para las quemaduras, trastornos de la vejiga, fiebre, para la curación de heridas o para tratar problemas de depresión.

En la Edad Media se utilizó para exorcismos como fuga daemonum. Lo más probable es que los afectados padecieran de estados depresivos, que se manifestaban en fuertes cambios de humor, lo que podía interpretarse en esa época como posesión. Según otra leyenda, la planta surgió de la sangre de Juan Bautista. Estas ideas, y los numerosos nombres que se le dieron a la planta, tienen su origen probablemente en el fenómeno de que al aplastar los pétalos entre las yemas de los dedos sale un zumo que tiñe la piel de rojo sangre.

A lo largo de los siglos, la hierba de San Juan halló aplicación como planta medicinal contra un sinfín de enfermedades. Paracelso ya se percató de su efecto sedante, lo que confirió a la hierba el nombre de “árnica de los nervios”. En medicina se utiliza el aceite de hipérico extraído de los pétalos frescos y de la planta recolectada antes de la floración. El fármaco se importa de países de Europa Oriental y del Sur.

El nombre de hipérico (del griego hyper = más allá de, eikon = imagen) deriva de un cometido anterior de la hierba de San Juan. Así, se utilizó durante mucho tiempo como protección contra los espíritus por encima de los dioses: los pétalos amarillos parecen llenos de innumerables puntos lo que se trata en realidad de glándulas de resina y aceite. Esta perforación es lo que completa el nombre: perforatum. Su nombre alemán Sonnwendkraut (hierba que gira al sol) se debe probablemente a que empieza a florecer en el solsticio de verano (el 24 de junio en San Juan).

En total hay alrededor de unos 400 tipos conocidos de esta hierba amarillenta, de los cuales diez se encuentran en Europa Central. El más frecuente es el hipérico común (hypericum perforatum). Se trata de una planta perenne de hasta 90 centímetros de altura cuyo tallo se ramifica en la parte superior. Al trasluz las hojas y sépalos parecen estar perforadas. Las flores amarillas asimétricas poseen largos y numerosos estambres llamativos y forman inflorescencias racimosas.

Francia ha prohibido el uso de los productos de la hierba de San Juan. La prohibición se basa en un informe emitido por la Agencia Francesa De Seguridad de los Productos de la Salud que advierte de hay interacciones importantes entre la hierba de San Juan y algunos medicamentos. Varios otros países incluyendo Japón, el Reino Unido y Canadá, están en el proceso de incluir advertencias de interacción entre hierbas y medicamentos en los productos de hierba de San Juan.

Los ingredientes activos de la hierba de San Juan pueden ser desactivados por la luz. Por esa razón muchos de los productos están envasados en recipientes de color ámbar. El color ámbar ayuda, pero no ofrece protección total contra los efectos nocivos de la luz.