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Espino albar

Autor: Redacción Onmeda (1 de Abril de 2016)

© iStock

El espino albar (crataegus laevigata), también llamado espino blanco, es originario de Europa y de la zona oriental del Mediterráneo. El espino albar es un árbol tipo arbusto que puede llegar a alcanzar los doce metros de altura. Se usa para regular el ritmo cardiaco, disminuyendo las palpitaciones del corazón en casos de ansiedad y nerviosismo. También puede actuar como sedante, por lo que es útil en caos de dificultad para dormir. 

El espino albar posee ramas espinosas con bastantes ramificaciones. Sus hojas son de color verde oscuro en el haz y más claro en el envés. Las inflorescencias blancas se presentan en corimbos erguidos con numerosas flores (del eje principal parten ejes subordinados con numerosas flores dispuestas en forma de paraguas) que despiden un olor intenso, más bien desagradable. Los pseudofrutos carnosos (carpelo o receptáculo pulposos) suelen estar teñidos de rojo.

En Europa el espino albar se utilizaba en la Antigüedad como leña o para fabricar pequeños objetos de madera. En la Edad Media servía para hacer cercados de campos y granjas por sus espinas.

Fueron los antiguos chinos quienes descubrieron las propiedades del espino albar para la Medicina. No fue hasta la segunda mitad del siglo XVIII cuando un médico irlandés utilizó el espino albar con mucho éxito en diferentes afecciones cardiacas. Junto con la dedalera y el lirio de los valles, el espino albar se impuso a comienzos del siglo XIX como remedio acreditado contra las insuficiencias cardiacas.

En la investigación médica de la dedalera, los científicos hallaron una sustancia que era especialmente responsable de los efectos curativos de la planta y la denominó digitalina. Puesto que la digitalina podía producirse en forma pura, reemplazó a las infusiones en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca debido a la fiabilidad del contenido activo y a la facilidad de su administración. Únicamente el espino albar sigue utilizándose hoy en día para tratar la insuficiencia cardiaca. En la década de 1990 se comprobó científicamente su efecto regulador cardiaco.

Debido a su dureza, la madera del espino albar se utiliza para fabricar juguetes, bastones y similares. En medicina se utilizan las hojas y flores secas del espino albar. Los frutos sirven como droga de partida para la fabricación de algunas especialidades farmacéuticas. El espino albar se importa en su mayoría de países de Europa del Este y del Sureste.