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Protectores solares y el sol

Autor: Verónica López Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (10 de Julio de 2016)

© iStock

Tomar el sol con moderación es bueno para la salud porque ayuda a estimular la síntesis de la vitamina D, la cual previene enfermedades como el raquitismo y la osteoporosis; tiene efectos sobre la modulación del crecimiento celular; mejora diversas enfermedades inflamatorias de la piel como la psoriasis o el eccema; produce vasodilatación por lo que reduce la tensión arterial y favorece la circulación sanguínea periférica. Sin embargo, abusar de la radiación solar puede tener consecuencias muy graves para la salud como el cáncer de piel, cuya incidencia aumenta cada año.

Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el principal factor de riesgo evitable para el cáncer cutáneo es una sobre exposición a la radiación ultravioleta (UV) inapropiada al tipo de piel, ya sea por UV natural o artificial, como en el caso de las cabinas de bronceado. Por este motivo, es esencial conocer cómo puede afectarnos la radiación solar, qué fototipo de piel tiene cada persona, es decir, la capacidad de la piel para responder a la radiación UV y qué protección se necesita en cada caso.

La Academia Española de Dermatología da respuesta a las preguntas más frecuentes sobre la radiación del sol y los protectores solares:

1. ¿Qué formas de radiación solar recibimos?

2. ¿Qué tipo de radiación ultravioleta existe?

3. ¿Se debe tomar el sol?

4. ¿Puedo tomar igual el sol en Londres que en el Caribe?

5. ¿Varía la radiación solar según la época del año?

6. ¿Influye cómo esté el cielo?

7. ¿Cómo influye la superficie donde me encuentre?

8. ¿Qué significa el Índice UV?

9. ¿Por qué es peligroso quemarse?

10. ¿Los rayos UV envejecen la piel?

11. ¿Son peligrosas las cabinas de bronceado?

12. ¿Pueden las máquinas de secado de gel de uñas aumentar el riesgo de cáncer de piel?

13. ¿Es peligroso recibir cualquier tipo de radiación ultravioleta artificial?

14. ¿Cuál es mi fototipo?

15. ¿Qué diferencia hay entre protectores solares y bloqueadores?

16. ¿Qué es el factor de protección solar?

17. ¿Cómo escojo mi protector solar?

18. ¿Influye la textura del protector solar en su eficacia?

19. ¿Dónde y cuánta cantidad hay que aplicar?

20. ¿Qué diferencia hay entre water resistant y water proof?

21. ¿Cómo debo aplicar el protector solar?

22. ¿Son perjudiciales los autobronceadores? ¿Me protegen del sol?

23. ¿Quién debe usar protector solar?

24. ¿Estoy protegido del sol al medio día bajo los árboles o la sombrilla?

25. ¿Cómo me protege la ropa de la radiación solar?

Dudas sobre la radiación del sol y los protectores solares

1. ¿Qué formas de radiación solar recibimos?

La radiación solar que recibimos puede ser directa, que es la que proyecta la sombra de los objetos y viaja en dirección recta desde el sol hasta la Tierra; la difusa es la que se dispersa por efecto de moléculas y partículas en la atmósfera y es mayor en invierno, en latitudes altas, con nubes y con contaminación, y por último, la radiación reflejada, producto de la reflexión por el suelo. Dependiendo de la superficie el porcentaje varía entre el 4% hasta el 80%.

2. ¿Qué tipos de radiación ultravioleta existen?

Existen tres tipos de radiación ultravioleta (UV) según su longitud de onda. La UVC es la más nociva debido a su gran energía, pero el oxígeno y el ozono de la estratosfera absorben todos los rayos UVC, por lo que nunca llegan a la superficie. La UVB es absorbida por la capa de ozono, aunque con el deterioro actual que esta sufre, la amenaza a este tipo de radiación está en aumento. Esta radiación es la responsable del envejecimiento cutáneo y del cáncer de piel. Por último, la radiación UVA, es la menos nociva y la que llega en mayor cantidad a la Tierra. Una sobreexposición a estos rayos también puede ser perjudicial. Es la responsable del bronceado y a largo plazo también pueden ser responsables del envejecimiento de la piel y de tumores cutáneos.

La radiación infrarroja, es la que corresponde a longitudes de onda más larga y lleva poca energía asociada. El CO2, el vapor de agua y las nubes absorben con mucha intensidad esta radiación. No está probado que esta radiación tenga incidencia en el cáncer de piel pues la epidermis apenas absorbe esta radiación.

3. ¿Se debe tomar el sol?

La exposición directa al sol, sobre todo en condiciones de alta irradiación, es decir, en situaciones de cielo despejado, verano y horas centrales del día, no es recomendable. Si realizamos una vida normal recibiremos la radiación ultravioleta necesaria para cubrir nuestras necesidades metabólicas (síntesis de vitamina D).

4. ¿Puedo tomar el sol igual en Londres que en el Caribe?

No. Depende de la latitud del país donde estemos expuestos, pues la radiación es más intensa en la línea ecuatorial, dado que el ángulo de incidencia de los rayos de sol en la superficie de la Tierra es más directo.

5. ¿Varía la radiación solar según la época del año?

En verano la radiación solar recorre un trayecto más corto a través de la atmósfera para llegar a la superficie de la Tierra, por lo que tiene mayor intensidad. En primavera, sobre todo en latitudes bajas, también podemos recibir una importante cantidad de radiación ultravioleta si realizamos actividad al aire libre durante largos periodos de tiempo.

6. ¿Influye cómo esté el cielo?

Si. Un cielo cubierto de nubes bloquea más rayos que una nubosidad ligera, pero hay que tener siempre en cuenta que los rayos atraviesan las nubes. También la lluvia reduce la cantidad de radiación, así como la contaminación atmosférica. Las ciudades muy contaminadas, con esmog urbano, tienen muy reducida la cantidad de rayos que llegan.

7. ¿Cómo influye en la radiación la superficie donde me encuentre?

La zona donde nos expongamos da un resultado variable, pues no es lo mismo la nieve que refleja hasta el 85%, la hierba un 25%, la arena el 17%, el agua el 5% o el asfalto un 4%.

8. ¿Qué significa el Índice UV?

El índice ultravioleta es una medida de la intensidad de la radiación ultravioleta que llega a la superficie de la Tierra. Este índice figura ya en todos los periódicos de EEUU y de países muy soleados. El cálculo de este índice permite valorar el grado de daño para la piel según las distintas longitudes de onda UV, y hace el promedio de las variaciones de la radiación por periodos de 10 a 30 minutos. El índice tiene valor mínimo de 0 y no tiene valor máximo, pero cuanto más alto, mayor es la probabilidad de que la exposición a los rayos UV perjudique a la piel y a los ojos.

Se considera una exposición alta entre el 6 y el 7; una exposición muy alta entre el 8 y el 10 y extremadamente alta la superior a 11. En Europa el índice no acostumbra superar 8, aunque en las playas puede ser más alto. En los países próximos al ecuador ronda los 20 durante el verano.

9. ¿Por qué es peligroso quemarse?

El daño intenso más inmediato es la quemadura solar. Esto se produce porque la cantidad e intensidad de la radiación recibida no es adecuada para el tipo de piel. La piel responde a la agresión de la radiación UV mediante la oxidación y producción de pigmento (melanina) que nos da el tono bronceado. Cuando la exposición solar supera la capacidad de la piel para generar este mecanismo de defensa, entonces se produce la quemadura y la piel se pone roja, hinchada y pueden aparecer ampollas. Si no se cura bien, puede dejar una cicatriz de por vida. Sufrir muchas quemaduras, especialmente en la infancia, es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel.

10. ¿Los rayos UV envejecen la piel?

Sí. Una sobreexposición a la radiación UV acelera este proceso que se conoce como envejecimiento prematuro o fotoenvejecimiento, y se manifiesta en las zonas más expuestas como la cara, el cuello y las manos. Aparecen manchas, arrugas muy marcadas, pérdida de elasticidad y engrosamiento de la piel.

11. ¿Son peligrosas las cabinas de bronceado?

Sí. Las cabinas de bronceado aumentan el riego de desarrollar cáncer de piel (melanoma y no melanoma) sobre todo si su uso se ha iniciado en la adolescencia, que es lo que indican los estudios más recientes. Las cabinas de bronceado no solo emiten radiación UVA sino también un pequeño porcentaje de radiación UVB. Además el nivel de radiación UVA que podemos recibir en una cabina de bronceado puede ser hasta 10 veces superior al de un día soleado en el Mediterráneo. Así, las cabinas de bronceado están catalogadas como agente carcinogénico por la International for Research on Cancer (IARC).

12. ¿Pueden las máquinas de secado de gel de uñas aumentar el riesgo de cáncer de piel?

Sí, pueden aumentar el riesgo de cáncer cutáneo no melanoma, pero el riesgo es bajo, aunque se puede eliminar mediante el uso de protección, preferiblemente guantes que cubran toda la superficie de la piel excepto las uñas o cremas de protección.

13. ¿Es peligroso recibir cualquier tipo de radiación ultravioleta artificial?

A largo plazo la radiación ultravioleta puede ser perjudicial, pero de forma controlada también tiene un beneficio terapéutico. Por ejemplo, en dermatología se emplean equipos de fototerapia para el tratamiento de enfermedades inflamatorias como la psoriasis, el eccema o el vitíligo e incluso para tratar linfomas cutáneos. Esta exposición está controlada por personal médico, por lo que no se puede comparar con el uso de cabinas de bronceado.

14. ¿Cuál es mi fototipo de piel?

Se conoce como fototipo a la capacidad de la piel para responder a la radiación UV. Se clasifican en seis tipos: fototipo 1, se corresponde a las personas con cabello pelirrojo y piel blanca, se queman con facilidad y nuncan se broncean; el fototipo 2 se asocia a las personas rubias de piel clara que también se queman fácilmente y se broncean poco; el fototipo 3 se suele quemar poco, se broncea progresivamente y se asocia a las personas de cabello castaño y piel mate; el fototipo 4 se quema muy poco y se broncea bien, suelen tener el pelo oscuro y la piel mate; los fototipos 5 y 6 se queman raramente y siempre están bronceados o muy pigmentados.

15. ¿Qué diferencia hay entre protectores y bloqueadores solares?

Para protegerse del sol existen diferentes productos en el mercado clasificados como filtros, protectores y bloqueadores, dependiendo de las sustancias que contengan. Por ejemplo, los protectores poseen elementos orgánicos que protegen contra la exposición a la radiación ultravioleta B, mientras que los bloqueadores incorporan sustancias inorgánicas que permanecen sobre la superficie de la piel y por tanto los rayos UVB y UVA llegan a la epidermis.

16. ¿Qué es el factor de protección solar?

El factor de protección solar (FPS) hace una estimación del tiempo que necesita la piel para producir una quemadura estando protegido. En la primera exposición el FPS nunca debe ser menor de 15 y es recomendable que sea de mínimo 30. Este factor se debe aumentar en el caso de la protección de niños, si se realizan deportes acuáticos o al aire libre.

La piel morena o negra que no se suele quemar, puede usar un FPS de entre 6 y 15. La piel morena que se quema un poco debería utilizar protección solar de entre 15 y 30 y las personas con piel blanca que se queman con facilidad y no se broncean deberán utilizar un FPS de entre 40 y 50.

17. ¿Cómo escojo mi fotoprotector?

En las etiquetas de los envases se indica la composición cualitativa de los filtros solares y bloqueadores que contiene. Se recomienda adquirir un protector en cuya etiqueta se verifique que es de “amplio espectro”, es decir, que filtre tanto los rayos UVA como los UVB. El valor del FPS debe aparecer en la cara principal del envase. Los protectores solares con un factor mayor ofrecen protección por períodos de tiempo más prolongados, pero hay que tener cuidado con aquellos que indican un FPS mayor que 50, ya que la diferencia real en cuanto a protección suele ser insignificante.

18. ¿Influye la textura del protector solar en su eficacia?

Existen protectores solares con diferentes texturas: en crema, gel, emulsión o espuma, entre otros. Cuanto más graso sea, mayor protección, permanencia y filtración y menos necesidad hay de reaplicar el producto. Para pieles grasas y zonas pilosas las fórmulas gel son más adecuadas.

19. ¿Dónde y cuánta cantidad hay que aplicar?

Se debe aplicar en todas las zonas expuestas de la piel, sin olvidar las orejas, el cuello, los labios y el dorso de los pies. El fotoprotector hay que aplicarlo en casa, nunca en la playa o en la piscina, sobre la piel seca, 30 minutos antes de la exposición al sol.

Hay que usar el protector en abundancia. Se recomienda aplicar una cantidad suficiente que cubra de forma homogénea toda la superficie expuesta. Hay que repetir la aplicación cada dos horas, después de meterse en el agua o de practicar ejercicio, si se ha sudado mucho.

20. ¿Qué diferencia hay entre water resistant y water proof?

Hay productos con fórmulas resistentes al agua adecuados para realizar deportes acuáticos o nadar. El water-resistant es cuando el fotoprotector no ha perdido la capacidad protectora después de 40 minutos de permanencia dentro del agua. Para evaluarlo se prueba sobre la espalda de bañistas que nadan durante periodos de 20 minutos. En el caso del waterproof, el protector actúa durante más de 80 minutos después de entrar en contacto con el agua. Si se realizan deportes acuáticos lo mejor es utilizar ropa adecuada para proteger la mayor parte de la piel y los fotoprotectores tópicos para el resto de las zonas.

21. ¿Son perjudiciales los autobronceadores?

No. Los autobronceadores son una forma de maquillaje que hace que la piel tenga un aspecto bronceado. Este tono se consigue porque contienen una molécula llamada dihidroxiacetona (DHA) que, al entrar en contacto con la epidermis, produce una reacción química de oxidación tiñéndose las células muertas de la capa más externa de nuestra piel, que son eliminadas en dos o tres días por el proceso natural de descamación.

22. ¿Me protege el autobronceador?

No. El autobroncedor no estimula la melanina. Es decir, no genera color de forma natural, que es lo que protege, se trata únicamente de una forma de maquillaje.

23. ¿Quién debe usar protector solar?

Es aconsejable que todas las personas utilicen protector solar independientemente del tipo de piel, puesto que todos los tipos necesitan protegerse contra los rayos UV. Hay que adecuar la protección al tipo de piel. Las personas muy morenas probablemente no necesiten fotoprotección excepto en condiciones de exposición extremas.

Se ha demostrado que las quemaduras por radiación UV en la infancia son un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel. En el caso de los adolescentes, también hay que educarlos para que eviten el uso de cabinas de bronceado ya que el abuso de estas a edades tempranas también está asociado a un mayor riesgo de desarrollar tumores cutáneos.

24. ¿Estoy protegido del sol al medio día bajo los árboles o la sombrilla?

La fotoprotección que produce la arboleda es fundamental si se hace una vida frecuente al aire libre. Su protección es mayor que la de una sombrilla, llegando a ser muy alta si la arboleda es muy frondosa. Sin embargo, su factor de protección oscila entre 10 a 30, dependiendo de la latitud geográfica.

La protección con sombrillas es raro que se use correctamente. Tan solo un 10% de los niños y adultos lo hacen adecuadamente. En una sombrilla de tamaño normal caben holgadas dos personas. Para evitar la radiación reflejada en la arena, en los próximos años se espera que las sombrillas sean de tipo iglú.

25. ¿Cómo me protege la ropa de la radiación solar?

La mejor forma de protegerse del sol es evitando su luz y usando ropa adecuada para minimizar una sobre exposición. Los protectores solares constituyen una opción complementaria. Si hay una exposición solar intensa se aconseja usar una gorra o sombrero que proteja toda la cara; utilizar camisetas de algodón, preferiblemente de manga larga y llevar gafas de sol.

El grado de protección varía en función del tipo de tejido, color, peso y elasticidad de la prenda. En función de la transmisión de radiación ultravioleta a través de la prenda, se cataloga el factor de protección ultravioleta (FPU). Las prendas de fibra sintética (poliéster, lycra, nylon, acrílicos), colores oscuros o brillantes, de algodón y elásticas, proporcionan una mayor protección.

Fuentes:

  • Guía informativa sobre el sol: lo que necesitas saber; Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). 2014
  • Onmeda Internacional