Peeling: ¿Qué tipos existen?

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (28 de Julio de 2016)

Según su incidencia en la piel, los peelings se pueden clasificar como superficiales, medios o profundos.Aunque en el mercado existen diferentes opciones exfoliantes para realizar en casa (peelings superficiales), los peelings medios y profundos siempre debe realizarlos un médico estético o un dermatólogo.

En cuanto a la composición y la forma de tratamiento, los peelings se dividen en físicos y químicos. Los peelings físicos se realizan mediante máquinas de hidróxido de aluminio inyectado a presión o láser.

Existen muchos tipos de peelings químicos, dependiendo de las necesidades del paciente. La mayoría son eficaces para eliminar el acné y sus cicatrices, las manchas y el fotoenvejecimiento. En ocasiones, se pueden combinar sus ingredientes para conseguir los resultados deseados en cada individuo. Estos son los tipos de peeling químico más utilizados:

Ácidos alfa-hidroxiácidos (AHA)

Los ácidos alfa-hidroxiácidos son unos agentes naturales existentes en las frutas y otros alimentos, como el ácido láctico, cítrico, tartárico (uvas) o málico (manzanas). Una de las sustancias más conocidas de este grupo es el ácido glicólico, que se encuentra en la caña de azúcar, y que se utiliza en muchos cosméticos.

Inicialmente este tipo de peeling estaba indicado para procesos de queratinización, o pérdidad de la hidratación de la piel. Investigaciones recientes demuestran que los peelings AHA son efectivos en la estimulación de la producción de colágeno, y en la rectificación de fibras de elastina.

Los peelings de ácidos alfa-hidroxiácidos están indicados en el tratamiento de sequedad de la piel (xerosis), en el tratamiento de manchas de la edad (hiperpigmentación), melasma (manchas por el sol), verrugas, acné, fotoenvejecimiento y prevención de fotocarcinogénesis (tratamiento de lesiones precancerosas, como las queratosis actínicas).


Ácidos Beta-hidroxiácidos (BHA)

Su principal representante es el ácido salicílico, y es particularmente eficaz en el tratamiento del acné. Es una sustancia liposoluble, capaz de ingresar en una unidad sebácea provocando la exfoliación de zonas grasas. Puede combinarse con ácido glicólico (del tipo AHA) para un resultado óptimo. Mejora notablemente las pieles acneicas y grasas, pero también puede aclarar manchas no muy profundas y favorecer el rejuvenecimiento de la piel.

Solución de Jessner

Es una combinación de ácido salicílico, láctico y resorcina, que es un derivado del fenol, con un 14% de alcohol. Sirve de tratamiento en acnés leves y en melasma. En las investigaciones realizadas se le otorga una efectividad de en torno al 70% en la disminución de estas afecciones. Se aplica como peeling superficial, y se aconsejan dos sesiones al mes durante unos 3 meses.

Ácidos Tricloroacéticos (TCA)

Se utilizan para los peelings medios o exfoliaciones de media intensidad. Los TCA son derivados de ácidos acéticos, compuestos por la cloración de tres iones hidrogenados. Aún así, no resulta tóxico. Según la concentración con que se utilice, sus utilidades son diversas: puede actuar como tratamiento rejuvenecedor del rostro y también como tratamiento corporal anti estrías. El TCA al 35% es efectivo como tratamiento del acné y cicatrices.

Yellow Peel

Es un exfoliante químico capaz de eliminar la epidermis en diferentes profundidades, y tiene un efecto suave. Uno de los compuestos más utilizados es el ácido retinoico que, junto con otros ácidos, es capaz de bloquear la síntesis de melanina, siendo efectivo en melasmas, arrugas superficiales y cicatrices del acné.

Ácido kójico

Tiene origen japonés, y se obtiene de especies de hongos aislados de alimentos fermentados. Se ha demostrado que inhibe la tirosinasa (responsable de la pigmentación) por lo que es eficaz en hiperpigmentación, manchas de la edad, del sol (melasmas) y tiene un efecto blanqueante y antibiótico.

Fenol

Es un hidrocarburo que se utiliza en los peelings profundos. Es una sustancia corrosiva. Se utiliza mucho como tratamiento para eliminar arrugas y cicatrices, y también se ha comprobado su efectividad en lesiones precancersas (queratosis actínicas) y en etapas iniciales de cáncer de piel. La recuperación de este tipo de peeling es larga, y puede durar de una semana a dos meses, dependiendo del caso.

Dado que el fenol se absorbe rápidamente en la circulación sanguínea, una posible complicación es la cardiotoxicidad, que se presenta en forma de arritmias.

Es habitual en la aplicación de los peelings que se combinen varios ingredientes, obteniendo así soluciones de combinación, dependiendo de los resultados que se quieran obtener.

Existen evidencias científicas de que el peeling químico tiene efectos terapéuticos sobre la piel: proporciona una acción rejuvenecedora, de estimulación de colágeno, despigmentante, anti-acné (comedolítico), antibacteriano, regulador de la secreción sebácea y efecto preventivo del fotoenvejecimiento. También presenta efectos preventivos en lesiones precancerosas.