Cuidados de la piel del hombre

Autor: Verónica López Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (20 de Diciembre de 2016)

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La piel del hombre es diferente a la piel de la mujer. Por esta razón, necesita unos cuidados especiales que abarcan muchos más problemas masculinos que el afeitado, el acné o la pérdida de cabello. En la actualidad, el hombre del siglo XXI se preocupa más por la salud y la apariencia de su piel. Tanto es así que han surgido, en los últimos años, nuevos conceptos para denominar a esta clase de hombres; metrosexual, ubersexual, neosexual, lumbersexual o mampering, definen las nuevas tendencias de belleza y estética masculina.

La fisiología de la piel masculina es sustancialmente distinta a la femenina, principalmente por las diferencias hormonales. La piel del hombre es aproximadamente un 25% más gruesa que la de la mujer. Además, sus poros son más grandes, tiene menos grasa subcutánea, es más firme pero contiene más secreción sebácea y suda más, aspectos que favorecen el acné. Por otra parte, la piel del varón es más vulnerable ante la acción de la luz ultravioleta, por este motivo la incidencia de melanoma y cáncer de piel, en general, es mayor en el caso de los hombres.

Otros aspectos a tener en cuenta para el cuidado dermatológico masculino es la presencia de vello facial, que ayuda, por ejemplo, a tener menos arrugas en la zona de la barba. La estructura ósea también favorece una complexión más fuerte, marcada y firme, por lo que envejece más tarde. Las glándulas sebáceas suelen disminuir la producción de grasa con la edad pero en los hombres es mínima, por eso la piel de la mujer se vuelve más seca con el envejecimiento.

Así, los principales problemas que preocupan y afectan a la estética masculina son las erupciones cutáneas producidas por el afeitado, la pérdida de cabello, la sudoración excesiva, las manchas y cicatrices, el acné, la flacidez de la piel en algunas partes del cuerpo, las patas de gallo, las bolsas en los párpados, las ojeras, la depilación o la eliminación de tatuajes.

Aunque los factores que influyen negativamente en el estado de la piel son para ambos sexos los mismos, es decir, la edad, la dieta, el tabaco, el alcohol, la contaminación o el estrés, cuando se trata de cuidar la piel cada uno debe tener sus hábitos de higiene específicos y usar cosméticos y productos adaptados a sus características singulares.

Buena prueba de que el cuidado de la piel y de la apariencia no son solo una preocupación femenina, son las nuevas tendencias como los lumbersexuales o el mampering, así como la creciente comercialización de cosméticos especializados en el hombre; una amplia gama que no solo cubre la hidratación o el aftershave. Surgen así, mascarillas faciales, exfoliantes, antiarrugas, reductores y hasta contorno de ojos o maquillaje para el sector masculino.

Expresiones como el grooming, el mampering o lumbersexual definen los estilos más actuales de belleza y estética masculina. Los grooming son aquellos hombres que cuidan su apariencia y aseo personal pero sin excesos, con hábitos de vida saludables pero sin usar productos cosméticos especializados. Por el contrario, el mampering (man-pampering) dan más importancia a su aspecto y utilizan cremas específicas, rituales de belleza como spas, limpiezas o depilación corporal. Los lumbersexuales prestan atención especialmente a su barba, de varios días pero perfectamente cuidada.

Cuidados de la piel del hombre

A continuación se explican algunos cuidados de la piel del hombre y los tratamientos que más se adaptan a cada problema dermatológico:

Es muy importante aplicar un protector solar diariamente, tanto en verano como en invierno. El sol no solo puede provocar quemaduras o manchas, también es el principal causante de las arrugas, el envejecimiento cutáneo y del riesgo de cáncer de piel.

La limpieza e hidratación de la cara no es solo cosa de mujeres y ayuda a mejorar problemas de acné. Es importante usar productos adecuados para el tipo de piel y para el rostro masculino, así existen en el mercado cremas hidratantes o antiedad, bases de maquillaje correctoras, contorno de ojos, aftershaves y beforeshaves, espumas para hidratar la zona de la barba y muchos otros cosméticos para el hombre.

Para tratar el acné lo mas aconsejable es acudir a un dermatólogo, pues quizás se necesite un tratamiento farmacológico para su eliminación. El sol no ayuda al acné y tampoco una alimentación rica en grasas y alimentos procesados, aunque tampoco se ha demostrado que comer chocolate incremente su aparición.

La depilación y el afeitado también necesitan cuidados especiales, pues el roce de las cuchillas, las heridas o rasguños favorecen problemas de piel como granos, foliculitis (infección del folículo piloso) o pseudofoliculitis (cuando el pelo se queda bajo la piel tras el afeitado o depilación y se infecta). Para evitar estos problemas es necesario una buena higiene y secado de la piel, exfoliarla antes del rasurado, usar cuchillas limpias y nuevas siempre y aplicar productos específicos para antes y después del afeitado (aftershaves, cremas hidratantes, espumas suavizantes….).

Para el rejuvenecimiento de la piel lo más importante es cuidar la alimentación, hacer ejercicio físico, evitar el tabaco y el alcohol y usar productos específicos antienvejecimiento. También están a disposición del usuario los peelings químicos, mascarillas y otros tratamientos como los rellenos dérmicos, infiltraciones de toxina botulínica o de ácido hialurónico para las arrugas.

Para la corrección de cicatrices (de acné o accidentes) o para eliminar tatuajes se está utilizando la microdermoabrasión o láser, al igual que la depilación láser, ya no solo es una técnica para mujeres, el hombre actual busca la depilación completa, especialmente en el cuello, el pecho, la espalda o las piernas.

La liposucción es otra técnica demandada por el hombre para tratar la piel flácida y el moldeamiento de abdomen, cuello o rodillas.

La sudoración excesiva también es un problema que preocupa al hombre. La alimentación, los esfuerzos físicos, el sobrepeso, la ansiedad u otras causas pueden favorecer el sudor. Para casos de hiperhidrosis se utilizan terapias con toxina botulínica, antitranspirantes o tratamiento quirúrgico.

Para la pérdida de cabello en el hombre (alopecia androgenética, calvicie común) no hay ningún tratamiento para curarla, pero puede conseguirse frenar la caída del cabello o provocar un nuevo crecimiento (implantes) con tratamientos específicos. Lo recomendable en estos casos es acudir a un dermatólogo especializado.