Acné adolescente: recomendaciones de cuidados

Autor: Redacción Onmeda (20 de Abril de 2016)

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El acné es una enfermedad de la piel que sucede por una estimulación acelerada de la glándula pilosebácea que sufre una acumulación de material secretor y que se sobreinfecta por una bacteria que todos tenemos en la piel: la Propiobacterium acnes. Así se forma un círculo vicioso entre grano, inflamación y posibilidad de dejar marca posterior. Todo ello con la posibilidad de haber comedones, quistes y puntos negros.

El acné por lo tanto no es un problema de la piel sencillo. No es fácil de tratar, ni supone un problema que se vaya a solucionar con alguna crema para pieles grasas que venden en cualquier supermercado o con una limpieza facial en un gabinete de estética. Se trata de una patología real, que afecta mucho a la calidad de vida y al bienestar del adolescente, que además puede dejar marcas en la cara y que debe ser valorada y tratada por un dermatólogo.

Por tanto, el adolescente que presenta acné debe acudir a un especialista en dermatología para recibir un tratamiento médico óptimo para su tipo de acné. Además, es importante seguir el tratamiento correctamente y respetar las indicaciones del profesional.

Como recomendaciones generales y para conseguir un resultado efectivo la dermatóloga Sabrina Kindem recomienda tener en cuenta las siguientes consideraciones y desechar mitos y creencias falsas. 

  • Todas las cremas pueden provocar granos aunque no contengan agentes grasos (productos oil free). Es muy común encontrar cremas oil-free, es decir, libre de agentes grasos, pero esto no significa que no puedan provocar granitos. Pueden estar libres de aceites, pero cualquier crema, sólo por el hecho de ser crema, va a tapar los folículos pilosos, con lo cual va a tapar directamente el orificio de salida del material secretor de la glándula pilosebácea, y por lo tanto ayuda a la sobreinfección bacteriana. Para tratar el acné, los expertos recomiendan seguir el tratamiento específico del acné pautado por el dermatólogo y evitar el uso excesivo de cremas. 
  • El sol es bueno para el acné. Los dermatólogos siempre intentamos enseñar medidas de cuidado frente al sol, y es que el sol es un potente productor de cáncer de piel en edades adultas o avanzadas, pero hay que reconocer que también tiene algunos beneficios para la piel, uno de ellos es su acción antiinflamatoria, por eso para el acné, al igual que ocurre con otras enfermedades inflamatorias cutáneas como la psoriasis, liquen plano o eccema seborreico, el sol provoca una mejoría evidente. Los meses de junio, julio y agosto son los más propicios para tener un cutis más estable. Así que cuando llega el buen tiempo, salir un rato al sol no viene mal para los granitos, evidentemente con cautela y sin llegar a quemarse.
  • No gastar dinero en cremas para pieles grasas. En el caso del acné prima el dicho: cuantas menos cremas mejor. No conviene ir probando todas las cremas para pieles grasas del supermercado o perfumería, lo que conviene es ir al especialista para empezar a recibir un tratamiento y seguir sus pautas. El acné es una patología de la piel real, no es simplemente un problema estético o un problema de "piel grasa". 
  • El acné que no recibe un buen tratamiento puede dejar cicatrices. Por este motivo conviene no tocarse demasiado los granitos, aunque a veces es inevitable, y comenzar un tratamiento cuanto antes. Muchos pacientes acuden a consulta y refieren tener acné desde hace 4-5 años. Debemos buscar ayuda en el especialista en cuanto empiezan a aparecer las lesiones de manera más extensa por la superficie facial o espalda, y no retrasar la consulta con el dermatólogo. 
  • Si el acné provoca complejo se puede usar maquillaje. Los adolescentes lo pasan realmente mal con el acné facial, por eso siempre recomendamos que si lo necesitan pueden usar algún tipo de maquillaje mientras el tratamiento va haciendo efecto, este maquillaje debe ser compacto o en polvos, no fluido y ser de farmacia para pieles con acné.

Estos son recomendaciones muy generales, depende del tipo de acné y del paciente, por eso mejor siempre seguir antes las pautas que haya decidido el especialista que lo atienda.