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Pérdida de cabello hereditaria en la mujer

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (8 de Abril de 2016)

© iStock

La pérdida de cabello hereditaria (alopecia androgenética) es la forma más común de pérdida de cabello en la mujer, y según las estadísticas la sufren entre un 5 y un 10% de las mujeres. La pérdida de cabello hereditaria se presenta de forma muy diferente en ambos sexos: mientras que en el hombre se inicia en las llamadas "entradas" y después se extiende desde la frente a la nuca, en la mujer el pelo se vuelve más fino a lo largo de la cresta y se entrevé el cuero cabelludo. En la mujer la calvicie total es muy poco frecuente.

La pérdida de cabello en la mujer puede ser especialmente molesta, porque es mucho menos aceptada socialmente que en el hombre. Además, en el hombre no va contra los ideales de belleza actuales.

La causa de la pérdida de cabello hereditaria es, al igual que en el caso del hombre, una hipersensibilidad heredada a la hormona sexual masculina testosterona, o a su producto de descomposición, la dihidrotestosterona (DHT). Ambas hormonas se encuentran también en el cuerpo de la mujer. La DHT puede dañar la raíz del pelo y acortar la fase del crecimiento del cabello. Como resultado, los pelos se hacen más cortos y delgados, y en las zonas afectadas el cabello permanece sólo como un plumón de pelos finos, cortos y pocos pigmentados.

Desarrollo de la caída del cabello en la mujer.

La pérdida del cabello hereditaria se llama también pérdida de cabello congénito-hormonal o alopecia androgenética. En la mujer se suele presentar en ráfagas, interrumpidas por periodos de descanso. La pérdida de cabello progresa generalmente sólo con rapidez moderada. El número de cabellos que se pierde aumenta con de edad, pero entre un tercio y la mitad de las mujeres afectadas desarrolla una pérdida de cabello claramente visible desde la edad de 20 a 30 años.

A menudo, la pérdida del cabello sólo aparece después de la menopausia. La causa suele ser no tanto un aumento de los niveles de testosterona en la mujer, como el hecho de que el equilibrio entre las hormonas sexuales masculinas y femeninas se desplaza a favor de las hormonas sexuales masculinas.

Además de la pérdida de cabello, con frecuencia surgen síntomas como manchas en la piel y mayor secreción sebácea.