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Recomendaciones para el postparto

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (22 de Junio de 2015)

© iStock

El embarazo representa para los futuros padres y, especialmente para la mujer, un cambio radical en su estilo de vida y muchas sensaciones nuevas para ambos. A partir del momento de dar a luz, se crea un vínculo entre madre y bebé que responde a los instintos más primarios del ser humano. Pero más allá del afecto y el amor que sienten los padres por su hijo, el postparto puede conllevar otras alteraciones tanto físicas como psicológicas para la madre.

Para Rosa Moya, matrona, el postparto “es la etapa donde se establecen muchos cambios en la vida de la mujer, tanto a nivel corporal como mental y psicológico”. Así a nivel psicológico, el cambio más importante es la relación de dependencia que se crea entre madre e hijo. Esta necesidad se basa, fundamentalmente, en la protección y la fuente de alimento que supone la madre para el bebé. “Un nuevo ser depende y reclama totalmente de los cuidados maternos. La lactancia materna se convierte en un gran reto y la mujer necesita soporte por parte de su entorno para dedicarse a ello plenamente”, asevera la especialista.

Otra afectación psicológica puede derivar de la falta de tiempo para una misma, ya sea a nivel laboral o personal e incluso de pareja o familiar. Esto puede crear una sensación contradictoria para la madre, que siente devoción por su recién nacido pero también puede llegar a echar de menos su independencia. Por otra parte, la alteración hormonal puede comportar cambios de humor, irritabilidad, cansancio y tristeza, que suelen ser algunos síntomas de la conocida depresión postparto .

Para aliviar la presión psicológica que supone la llegada de un bebé para una madre, es importante, principalmente, pedir ayuda a familiares o al círculo más cercano para que la madre pueda descansar. Además, no debe olvidarse de la pareja, de intentar buscar momentos para estar juntos y para una misma. El recién nacido suele ocupar todo el tiempo de los padres, pero para mantener la salud de los progenitores y que la familia se mantenga estable, es necesario cuidar la relación de pareja y la autoestima femenina.

Cambios fisiológicos en la mujer tras el parto

A nivel físico, las alteraciones también son relevantes. El primero y que más preocupa a muchas mujeres es el aumento de peso y cómo recuperar la figura después de dar a luz. Rosa Moya comenta que “se establece la cuarentena como tiempo mínimo de recuperación física, pero se recomienda un tiempo de doce meses de recuperación para buscar una nueva gestación”. Debemos tener en cuenta que los especialistas consideran entre 7 y 12 kg un incremento de peso adecuado.

Otra alteración derivada del embarazo es el ensanchamiento de caderas. Las caderas anchas permiten a la mujer dar a luz con mayor facilidad, pero en algunas ocasiones, tras el parto, las caderas no vuelven a su estado anterior. Esta es una consecuencia directa de tener el cuerpo preparado para el embarazo desde pequeñas, a diferencia de los hombres.

No tan visible, pero también importante, son los cambios que se producen en el suelo pélvico. “La musculatura del suelo pélvico ha sustentado todo el peso de la gestación y ha colaborado durante la fase del expulsivo del parto. Por este motivo, es primordial ejercitar esta musculatura y evitar problemas de incontinencia o prolapsos en un futuro”, explica la matrona. Para fortalecer el suelo pélvico y reeducarlo tras el parto son recomendables los ejercicios de Kegel.

Otro cambio que puede sufrir el cuerpo de la mujer es una modificación del volumen y la posición de sus pechos, que al almacenar la leche materna, son susceptibles a experimentar cambios. Para evitar las estrías y los pechos caídos que aparecen tras el parto y la lactancia, es importante mantener esta zona hidratada con cremas y geles específicos. También es importante el sujetador que se use durante la lactancia para que los pechos se mantengan firmes y en una posición correcta, pues los pechos se caen al dar el pecho al bebé. La natación también puede ayudar a fortalecer los músculos del pecho.

Después del embarazo, también la zona abdominal se ve afectada y tarda unos meses en recuperar su forma anterior al embarazo. Una vez pasado un tiempo prudencial, puede ser que la piel quede más flácida de lo habitual, por ello es importante tomar medidas preventivas desde el primer momento.

Para bajar la barriga más rápidamente es recomendable la lactancia materna, pues se queman más calorías. Además, es aconsejable realizar ejercicios específicos para tonificar el abdomen y caminar o correr.

Las estrías tras el parto son otra preocupación importante de las madres. Si las estrías han quedado muy marcadas, es difícil que desaparezcan del todo pero se puede mejorar su aspecto con geles especiales o con láser. También hacer ejercicio regularmente, usar a diario cremas o aceites para masajear la zona afectada o darse duchas de contraste pueden reducir las estrías.

“Todas las modificaciones que experimenta el cuerpo de la mujer son naturales, y muchas de ellas necesarias para afrontar la nueva etapa de la vida de la madre. Por ello, debemos aceptarlas y sacar lo mejor del dulce momento familiar”, recomienda Rosa Moya.

Gracias a la contribución de Rosa Moya, matrona y colaboradora de tuMédico.es.

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