Obesidad: tratamientos sin cirugía

Autor: Verónica López Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (21 de Noviembre de 2016)

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Método POSE, Método Apollo, Método Aspire, balones gástricos o Endobarrier son algunas de las técnicas endoscópicas utilizadas para combatir el problema de la obesidad de forma precoz y menos cruenta que la cirugía bariátrica convencional. Estos procedimientos, combinados con una dieta y actividad física, consiguen mejores resultados y reducen el riesgo de progresión hacia la obesidad mórbida.

Para saber si una persona sufre obesidad o sobrepeso se utiliza el índice de masa corporal (IMC) que se obtiene del peso (en kilogramos) dividido por la estatura (en metros) al cuadrado. Así, un IMC por encima de los 25 kg/ m² se considera sobrepeso y un IMC de 30 kg/ m² o superior se considera obesidad. Dentro de la obesidad se distinguen tres grados: en el I o leve estarían las personas con un IMC entre 30 y 35 kg/ m²; en el grado II o moderado los IMC entre 35 y 40 kg/ m² y en el grado III o grave los superiores a 40 kg/ m².

Tanto la cirugía como la endoscopia bariátrica deben ser opciones a tener en cuenta cuando los tratamientos con dieta, ejercicio físico o terapia conductual no funcionen, en casos de obesidad grave (con un IMC superior a 40 kg/ m²). También son alternativas terapéuticas para las personas que tengan alteraciones en el metabolismo (como diabetes mellitus) o un síndrome metabólico (combinación de obesidad, diabetes mellitus tipo 2, hiperlipoproteinemia e hipertensión). En todos los casos, para someterse a un tratamiento de la obesidad de este tipo debe ser recomendado por un médico endocrinólogo.

Método POSE

El Método POSE (Primary Obesity Surgery Endoluminal o Cirugía Primaria Endoluminal de la Obesidad), es un procedimiento para tratar la obesidad por vía endoscópica, sin incisiones, que consiste en realizar una serie de pliegues en el estómago y suturarlos para reducir así su capacidad y que el paciente se sienta saciado antes.

Método POSE. Foto cedida por cirugiaendoluminal.com

Además de no producir cicatrices externas, tiene la ventaja de que es menos doloroso, tiene menor riesgo de infección y la recuperación es más rápida. Por otra parte, es una intervención que conlleva el riesgo de una cirugía abierta o vía laparoscópica, por este motivo solo se recomienda en casos de obesidad con un IMC por encima de 34 kg/m², para pacientes que no han conseguido bajar de peso con tratamientos dietéticos. También puede ser útil para personas a las que no les haya funcionado la cirugía bariátrica.

La intervención se realiza con anestesia general y dura aproximadamente una hora. El proceso de recuperación es rápido, ya que no hay heridas externas, pero se debe seguir los días siguientes una dieta similar a la que se prescribe tras una cirugía de la obesidad. En algunos casos, tras el procedimiento, pueden aparecer náuseas, hinchazón o dolor abdominal, aunque en la mayoría de los casos el paciente puede hacer su vida normal unos días después. El éxito del tratamiento depende de cada paciente, no obstante, en la mayoría de casos los pacientes empiezan a perder peso progresivamente en las cuatro primeras semanas.

El Método POSE está pensado para permanecer indefinidamente en el estómago, pero puede ser reversible si el paciente así lo desea.

Método Apollo

El Método Apollo (Over Stitch de Apollo Endosurgery) conocido como manga gástrica sin cirugía consiste en realizar suturas en la pared del estómago para reducir su capacidad, por vía endoscópica.

Esta técnica tiene un menor riesgo de sufrir infecciones y complicaciones postoperatorias, comparado con otras cirugías bariátricas. Es una de las técnicas utilizadas para llevar a cabo la reparación del bypass gástrico. La intervención suele durar 45 minutos y requiere de pruebas preoperatorias e ingreso hospitalario tras el procedimiento. El paciente debe seguir una dieta durante los días posteriores.

El bypass gástrico es una operación eficaz, pero con el paso de los años puede llegar a fallar y por lo tanto dejar de cumplir la misión de saciar al paciente debido a que la boca anastomótica se vuelva a dilatar. Para reparar este fallo se solía recurrir a otra operación laparoscópica para conseguir volver a cerrar la boca del estómago, aunque actualmente también existen otras técnicas endoscópicas sin cirugía que pueden ser utilizadas para este fin, como el Método Apollo.

Método Aspire

El Método Aspire es un procedimiento indicado para personas que no han conseguido perder peso con una dieta u otros tratamientos. Se basa en que el paciente elimine el 30% de los alimentos que ha ingerido antes de que las calorías sean absorbidas por el cuerpo, facilitando la pérdida de peso.

Puede ser una opción para pacientes con un IMC superior a 40, es decir, pacientes con obesidad grave, obesidad mórbida o supermórbida que necesitan o les favorece perder peso antes de realizar otro tipo de intervención, para reducir los riesgos operatorios. También para aquellos que no pueden someterse a una cirugía bariátrica debido a comorbilidades.

La técnica consiste en la colocación de un tubo de silicona en el estómago a través de un procedimiento endoscópico. El tubo se conecta con el exterior a través de un puerto de acceso que se sitúa en el abdomen. Desde ese puerto de acceso se controla el contenido del estómago de modo que el paciente puede vaciar una parte de este contenido a través del dispositivo que lleva en su estómago.

Método Aspire. Foto cedida por cirugiaendoluminal.com

El procedimiento se hace por endoscopia y no requiere anestesia general. La incisión en el abdomen para conectar la sonda es de tan solo 1 cm. El puerto de acceso que conecta el estómago con el exterior es de aproximadamente 2 cm y se coloca pegado a la piel. La duración de la colocación es de 20 minutos.

El sistema solo permite eliminar el 30% de lo que se ingiere, por lo que el organismo recibe las calorías necesarias para la actividad diaria. Además tiene un sistema de seguridad para limitar el número de aspiraciones que puede hacer el paciente.

Método Aspire. Foto cedida por cirugíaendoluminal.com

El tratamiento se complementa con un programa para ayudar a modificar la conducta alimentaria y requiere supervisión médica que tiene como objetivo el cambio de hábitos alimenticios y de estilo de vida. Este programa debe ir guiado por un equipo multidisciplinar formado por nutricionistas y psicólogos, con la supervisión de especialistas en aparato digestivo.

El método está pensado para utilizarse como mínimo un año y medio, aunque la técnica es reversible. Esta técnica no modifica la anatomía del paciente y se considera de bajo riesgo. Sin embargo, puede provocar ciertos riesgos asociados, aunque hasta ahora, en los casos realizados, no se han dado complicaciones graves, más allá de irritación o inflamación alrededor del lugar donde se coloca la sonda.

El Bypass Externo, se plantea como un tratamiento de larga duración de hasta cinco años o hasta que el paciente consiga la pérdida de peso que el doctor establezca y haya interiorizado y consolidado el cambio de hábitos necesarios para el mantenimiento de un peso saludable.

En junio de 2016 la Administración para Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos ha dado su aprobación al dispositivo Aspire Assist, conocido en España como Bypass Externo o Método Aspire. En Europa y EEUU, hasta la fecha, se han realizado más de 300 casos en los que se han producido una reducción media del 40% del exceso de peso durante los seis primeros meses posteriores a la colocación del sistema.

Suecia es uno de los países europeos que más experiencia acumula con esta técnica hasta el punto que el sistema nacional de salud lo incluye como tratamiento. En el caso de España, existen centros autorizados para el uso de este método en Barcelona, Madrid, Alicante y Valencia.

Los diferentes estudios médicos llevados a cabo concuerdan en que el Bypass Externo también ayuda a mejorar las enfermedades asociadas con la obesidad, como la diabetes y la hipertensión.