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Grasa abdominal

Autor: Verónica López Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (11 de Abril de 2016)

© iStock

La grasa abdominal o visceral, es la que se acumula dentro del abdomen, alrededor de los órganos internos. Un exceso de grasa visceral, es uno de los mayores factores de riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. El sedentarismo o una alimentación rica en grasas son algunas de las causas que producen este tipo de tejido adiposo. Perder grasa abdominal es posible con una dieta equilibrada y ejercicios específicos para quemar grasa abdominal.

La grasa se almacena en el cuerpo humano en forma de tejido adiposo, un órgano que además de funcionar como reservorio de lípidos, produce ciertas hormonas y citoquinas que regulan el metabolismo. El tejido adiposo puede ser blanco o amarillo (grasa blanca o amarilla) o pardo (grasa parda o marrón). La grasa parda se encuentra en los niños recién nacidos y en algunos adultos y se considera una grasa buena. En los lactantes es una fuente de energía calórica.

En el tejido adiposo blanco se diferencia el tejido subcutáneo, que es la grasa que se acumula entre la piel y los músculos, principalmente en los muslos, las caderas, los flancos o el abdomen (por la parte exterior del músculo), y la grasa visceral que se retiene dentro del abdomen. Esta última es perjudicial para el organismo porque aumenta la resistencia a la insulina en los tejidos, esto provoca que para conseguir el paso de glucosa a las células, se necesite mayor cantidad de insulina, por lo que aumentan los niveles de la misma en la sangre. De esta forma, las personas con acumulación de grasa abdominal son más propensas a tener diabetes tipo 2.


Por otra parte, aumenta también la acumulación de colesterol en las arterias, contribuyendo al desarrollo de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, infarto de miocardio o infarto cerebral.

Así, la grasa abdominal es más dañina que cualquier otra grasa del cuerpo, porque se considera metabólicamente activa y además, está en contacto directo con órganos vitales como el hígado, el estómago o el intestino grueso y delgado, a la vez que contiene grandes cantidades de colesterol y triglicéridos.

Por norma general, las personas con obesidad tienen más grasa abdominal y suele afectar más a los hombres que a las mujeres, siendo un problema para la vida sexual de ellos (disminución del libido y riesgo de disfunción eréctil), especialmente. La grasa abdominal en mujeres se hace más presente durante la menopausia por causas hormonales. Según algunos autores, la edad puede ser un factor fundamental responsable del incremento de los depósitos grasos viscerales.

En resumen, se podría decir que la ubicación de la grasa es más importante que la cantidad total de grasa almacenada, puesto que la que se acumula en el abdomen favorece el desarrollo de enfermedades crónicas graves.