Balón intragástrico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (30 de Septiembre de 2014)

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Un balón intragástrico es un método para perder peso en casos de sobrepeso severo u obesidad que no requiere intervención quirúrgica. Este tratamiento endoscópico consiste en la introducción de un balón de silicona en el estómago. Este método llena una parte del estómago de forma que el paciente se siente saciado mucho antes. Existen diferentes tipos de balones. Entre ellos los ingeribles, los intragástricos o el doble balón.

El balón gástrico no es un método permanente para adelgazar, ya que puede provocar la aparición de efectos secundarios nocivos como náuseas, vómitos o ardor de estómago. Además, si el paciente no adopta unas pautas saludables de alimentación y sigue una dieta adecuada durante los meses que tiene el balón en el estómago, el tratamiento no funcionará. Por eso es necesario que las personas que se sometan a estas terapias tengan en cuenta que se necesita de un esfuerzo extra para conseguir los resultados deseados.

¿Cómo se lleva a cabo el tratamiento?

Para llevar a cabo el tratamiento, el doctor observa mediante un endoscopio el estómago e introduce el balón gástrico, por lo general con ayuda de un anestésico local, a través de la boca hasta el estómago. Cuando el globo está colocado en el estómago, el médico lo llena con una solución salina estéril a través de un tubo. Por último se extrae el tubo y el balón se cierra solo gracias a una válvula de cierre automático.

El balón gástrico solo puede permanecer en el estómago unos meses. Finalizado el periodo establecido por el médico, este lo vacía con ayuda de un endoscopio y, a continuación, lo extrae de nuevo a través de la boca. El balón gástrico se utiliza frecuentemente en el contexto de la preparación previa para un procedimiento quirúrgico de obesidad, por ejemplo, para reducir el peso antes de una cirugía bariátrica. También es un método recurrente en casos de sobrepeso severo u obesidad en los que los métodos convencionales para perder peso no han funcionado.

Más de dos mil millones de personas padecen sobrepeso y obesidad en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad son el sexto factor de riesgo de defunción y cada año mueren alrededor de 3,4 millones de personas adultas como consecuencia de esta enfermedad. En España la obesidad afecta al 22,9% de la población y el sobrepeso al 39,4%, lo que contribuye al desarrollo de comorbilidades asociadas como la diabetes tipo 2, la dislipemia y la enfermedad cardiovascular.

La OMS define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30. Los balones ingeribles no están indicados para un IMC por debajo de 27.