Magnesio

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (18 de Junio de 2012)

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El magnesio pertenece a los elementos minerales y debe ingerirse diariamente junto con la alimentación. La población española no suele tener problema para cubrir sus necesidades diarias de magnesio con la alimentación. Las fuentes principales de magnesio son los cereales, los frutos secos o las legumbres.

Las necesidades medias diarias para adultos se sitúan entre los 300 y lo 400 miligramos de magnesio. Sin embargo, algunas personas tienen una necesidad de magnesio algo mayor, como los deportistas, las personas con determinadas enfermedades (por ejemplo, diabetes, enfermedades cardiacas) o de edad avanzada. También algunos medicamentos pueden aumentar las necesidades de magnesio: esto vale, por ejemplo, para los laxantes, glucocorticoides, diuréticos y anticonceptivos orales.

El magnesio tiene un gran número de importantes funciones para el cuerpo y desempeña, por ejemplo, un papel en la formación de huesos y en el trabajo muscular. El déficit de magnesio puede manifestarse en calambres musculares (calambres en la pantorrilla), así como en falta de concentración o nerviosismo. Solo el médico puede decidir si realmente existe deficiencia de magnesio, que debe ser compensada con los correspondientes preparados.

Antes de una toma a largo plazo de preparados de magnesio se recomienda consultar al médico, porque pueden ocurrir efectos secundarios e interacciones. En cambio, no hay razones normalmente para temer una sobredosis de magnesio, puesto que el cuerpo suele eliminar sencillamente el magnesio sobrante. Las personas con un funcionamiento renal disminuido deberían consultar a su médico antes de ingerir preparados de magnesio porque en su caso puede aparecer con facilidad un exceso de magnesio, ya que el exceso de magnesio se elimina por vía renal y si el riñón no lo puede eliminar, lo acumularía aumentando éste en el organismo.

Una persona adulta posee en su cuerpo una media de 20 gramos de magnesio. La mayoría está almacenado en los huesos y en el tejido corporal. Por el contrario, en la sangre se encuentra únicamente un 0,3 por ciento de magnesio.