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El hierro

Autor: Redacción Onmeda (21 de Abril de 2017)

© iStock

El hierro es el oligoelemento más abundante del cuerpo humano. El cuerpo humano contiene entre 2 y 4 gramos de hierro. El 60% se encuentra en la hemoglobina, una hemoproteína.

La función más importante del hierro es la unión del oxígeno a la hemoglobina de los glóbulos rojos. Así es como se transporta el oxígeno desde los alvéolos hasta las células del cuerpo a través del torrente sanguíneo. El déficit de hierro dificulta la formación de hemoglobina, lo que puede provocar el tipo de anemia más frecuente, la anemia ferropénica. Una de las consecuencias de la anemia ferropénica es el mal suministro corporal de oxígeno.

La carne, el pan, las verduras de hoja verde y los cereales son algunos alimentos ricos en hierro. Una dieta desequilibrada puede provocar una ferropenia leve. Gran parte de la población europea no alcanza las necesidades diarias de hierro tan solo con la dieta.

El oligoelemento hierro tiene un papel importante en el suministro de oxígeno en el cuerpo. Al formar parte de la hemoglobina, une el oxígeno que llega al cuerpo a través de los pulmones. El 60% del hierro se encuentra en la hemoglobina. A través del torrente sanguíneo, la hemoglobina rica en oxígeno se transporta a todos los órganos y músculos del cuerpo. Una vez en el músculo, el oxígeno es almacenado por la mioglobina (una hemoproteína muscular). El hierro restante se encuentra en depósitos de hierro y en enzimas que contienen hierro.

El hierro también desempeña un papel importante en el sistema de defensa del cuerpo (sistema inmunitario).


Alimentos con hierro

Dependiendo de la naturaleza y de la composición de la alimentación, el cuerpo puede utilizar mejor o peor el hierro. El cuerpo absorbe bien el hierro que proviene de alimentos de origen animal. En cambio, el hierro de origen vegetal (verduras, ensalada y fruta) se absorbe peor en el intestino. Por eso una dieta vegetariana requiere mayores cantidades de alimentos ricos en hierro. Las fuentes más importantes para el aporte de hierro son: el pan, la carne (sobre todo el hígado), los embutidos, las verduras (sobre todo las verduras verdes como la col, las espinacas, el calabacín, los guisantes, el hinojo, las lentejas y las judías), los cereales, las setas y las bayas.

Para los vegetarianos y para los veganos, puede ser necesaria la ingesta complementaria de hierro en forma de medicamentos o de suplementos que contengan hierro. Normalmente, una dieta estrictamente vegetariana no aporta el hierro necesario para un crecimiento sano y para garantizar un desarrollo de las capacidades intelectuales en niños.

Un consumo excesivo de hierro puede tener como efecto secundario la coloración oscura de las heces, aunque no tiene ninguna importancia médica. La sobredosis es muy poco frecuente, ya que en personas sanas, el exceso de hierro se elimina fácilmente.

El consumo accidental de grandes cantidades de medicamentos que contienen hierro o de suplementos de hierro puede provocar una intoxicación aguda por hierro. Esta es especialmente peligrosa para los niños. Los síntomas de la intoxicación por hierro aparecen entre 30 y 120 minutos después de la ingesta y consisten en vómitos, fuertes dolores de barriga y diarrea. Debido a la fuerte pérdida de líquidos puede darse una situación de shock que puede llevar a la muerte. Cuando los afectados se recuperan de los primeros síntomas, al día siguiente puede aparecer una fuerte bajada de presión arterial, convulsiones o una fuerte inflamación del hígado. Ante la sospecha de una intoxicación aguda por hierro se debe avisar a los servicios de emergencia.

En las enfermedades por acumulación de hierro, como por ejemplo en la hemocromatosis, una enfermedad hereditaria, se absorbe constantemente demasiado hierro de la alimentación, provocando también una sobredosis de hierro. Los pacientes pueden alcanzar hasta un contenido total de hierro de 80 gramos.

Última revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (4 de Agosto de 2012)