Colesterol: Cómo reducir el colesterol

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (10 de Octubre de 2016)

Para evitar la hipercolesterolemia y enfermedades asociadas como la arteriosclerosis o los problemas cardiovasculares, se debe mantener a diario una dieta variada y equilibrada donde predominen los alimentos vegetales tales como los cereales integrales, las frutas y las verduras. Se debe además reducir el consumo de carnes rojas y huevos, como mucho dos o tres veces por semana. Por el contrario, debe priorizarse el consumo de pescado, especialmente el azul, fuente de ácidos grasos omega-3, como por ejemplo, el salmón, el atún, el bonito, la caballa o la sardina.

Por otra parte, se deben consumir lácteos semidesnatados o desnatados y evitar los lácteos enteros y sus derivados como los helados, la mantequilla, la nata o los quesos curados. Debe primar en la alimentación el aceite de oliva y evitar el aceite de palma o el de coco, muy comunes en la bollería industrial. En este sentido, la dieta mediterránea encaja perfectamente como patrón de alimentación saludable para prevenir el riesgo cardiovascular. 

Pero además se recomienda:

  • Reducción del peso. El sobrepeso es un factor de riesgo para un gran número de enfermedades, como por ejemplo, para algunos tipos de cáncer, arteriosclerosis, dolores de espalda y articulares. Reduciendo el sobrepeso puede aumentarse la concentración del colesterol bueno HDL y disminuirse así el colesterol malo LDL. Una dieta baja en calorías puede ayudar a bajar de peso.
  • Ejercicio físico. Realizar habitualmente una actividad física es muy importante, ya que el ejercicio físico regular aumenta el colesterol HDL. Son más convenientes los deportes de resistencia y menos los que exigen un alto rendimiento a corto plazo. Son por ello recomendables: correr, montar en bicicleta, nadar, remar o dar largos paseos.
  • Cocinar de forma sana. Evitar fritos y guisos y primar los platos a la plancha, al horno, al papillote o a la brasa. Usar poco aceite en general (y que este poco sea de oliva). Usar condimentos para dar más sabor a la comida y hacerla más apetecible. Moderar el consumo de sal.
  • Evitar el consumo de alcohol. Podría ser aceptable hasta 2 o 3 vasitos de vino al día en varones, la mitad en las mujeres. Es desaconsejable en pacientes con sobrepeso, mujeres embarazadas y pacientes con hipertrigliceridemia.
  • No fumar.
  • Medicamentos. Si se da un trastorno genético del metabolismo lipídico o si el nivel de colesterol no desciende transcurridos unos meses a pesar del cambio de alimentación, pueden ser de ayuda tomar medicamentos que reducen el nivel de colesterol. El uso de estos medicamentos no es, sin embargo, ningún sustituto del cambio de alimentación. La medida más importante para reducir el colesterol es el cambio de la alimentación con respecto a las grasas.