Azúcar: ¿Es saludable el azúcar?

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (6 de Mayo de 2015)

El consumo de azúcar se ha relacionado en el campo de la salud con enfermedades como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la caries.

El azúcar y las enfermedades cardiovasculares

En la actualidad, aún existe mucha controversia sobre el papel que juega el azúcar y los hidratos de carbono en el desarrollo de la obesidad o los problemas cardiovasculares, intrínsecamente relacionados a su vez. Estas discrepancias surgen, en parte, a la relación de las bebidas azucaradas, ricas en fructosa, y el incremento calórico en la dieta, ya que un 50% de la fructosa absorbida por el organismo se convierte en ácidos grasos. En este sentido, se considera que el consumo de fructosa está íntimamente relacionado con el aumento de la tasa de obesidad de los países industrializados, porque hay una relación temporal, paralela y directa entre su consumo y el incremento de la obesidad.

Por otra parte, la fructosa se asocia también a un aumento de los niveles de triglicéridos, de la grasa visceral, de la presión arterial, de la resistencia a la acción hipoglucemiante de la insulina y a una disminución de los niveles de HDL-colesterol, problemas que pueden derivar en una enfermedad cardiovascular.

En este contexto, aunque no existe una evidencia clara del mecanismo por el que los azúcares intervienen en la etiología de la obesidad o las patologías cardiovasculares, lo que sí está claro es que estas enfermedades surgen, principalmente, por el consumo excesivo de grasas y sal y por el sedentarismo.

El azúcar y la diabetes

En el caso de la diabetes está claro que el azúcar no produce la enfermedad. La insulinal es la hormona encargada de reducir la glucosa en el organismo a un nivel adecuado. Sin embargo, las personas con diabetes, no producen suficiente insulina o esta no funciona correctamente. Por lo tanto, la diabetes no se debe a un exceso de azúcar en la dieta. Los diabéticos deben controlar los hidratos de carbono ingeridos, entre ellos el azúcar, para que su organismo pueda controlar el nivel de glucosa en sangre. El sobrepeso, la falta de ejercicio físico y la predisposición genética sí pueden ser factores de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2.

El azúcar y la caries

Con respecto a la caries, según el informe Global Oral Health de la Organización Mundial de la Salud, en los últimos 30 años la prevalencia de caries ha disminuido en niños y adolescentes en los países occidentales, mientras el consumo de azúcar se ha mantenido constante. Esta disminución se debe a una correcta higiene oral. Todos los carbohidratos pueden fermentar en la boca y en ausencia de medidas de higiene y fluoración, pueden provocar caries.

Recomendaciones de la OMS

En marzo de 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una publicación sobre recomendaciones para el consumo de azúcar. En este texto, la OMS aconseja que se reduzca la ingesta de azúcares libres, tanto en adultos como en niños, a menos del 10% de la ingesta calórica total (12 cucharadas al día), y es más, sugiere, incluso, que se reduzca al 5% de la ingesta calórica total.

Según la OMS, los azúcares libres, sobre todo en forma de bebidas azucaradas, contribuyen a aumentar la densidad calórica general de la dieta y reducen la ingesta de alimentos que contienen calorías más adecuadas, provocando una dieta poco saludable, un aumento de peso y mayor riesgo de desarrollar enfermedades no trasmisibles (obesidad o caries, por ejemplo).

A la organización también le preocupa la relación entre la ingesta de azúcares libres y la caries dental. Aunque en las últimas décadas se ha avanzado considerablemente en su prevención y tratamiento, según dice la OMS, persisten a un nivel importante las enfermedades dentales.

La guía de la Organización Mundial de la Salud hace referencia a los azúcares libres, en los que incluye la sacarosa, la glucosa o la fructosa, tanto si están en alimentos procesados como en zumos de fruta de forma natural. En cuanto a los azúcares de los alimentos naturales como frutas, verduras y leche no se pone límites a su consumo.

En España, la OMS calcula que el consumo de azúcar es del 16-17%, un consumo relativamente alto, comparado por ejemplo con Noruega, con un 8%. Portugal alcanza el 25%.