Aceite de oliva: Propiedades

Autor: Verónica López (14 de Diciembre de 2015)

El aceite de oliva virgen se considera muy beneficioso para la salud porque es rico en ácido oleico, polifenoles, carotenoides, clorofila, grasas monoinsaturadas y vitaminas A, D, E y K. Además proporciona mucha energía por su alto contenido en grasas.

El aceite de oliva está compuesto principalmente por triglicéridos y en menor cantidad por ácidos grasos libres y otros componentes menores como los esteroles, tocoferoles, carotenoides, clorofilas o los polifenoles.

El ácido graso mayoritario en el aceite de oliva es el ácido oleico, seguido de los ácidos grasos saturados (ácido palmítico y ácido esteárico) y por último de los poliinsaturados, principalmente el ácido linoleico. En una proporción muy pequeña también contiene ácido linolénico, que según el reglamente comunitario debe ser inferior al 0,9 %. De esta forma, el aceite de oliva es el más rico, de los aceites que existen, en grasas monoinsaturadas.

Aunque en los procesos de refinado del aceite se reducen las cantidades de los componentes secundarios (tocoferoles, polifenoles…), sus efectos sobre la salud hacen que estos cobren especial relevancia en los estudios e investigaciones sobre los beneficios del aceite de oliva. Así, cabe destacar la presencia de b-caroteno, tocoferol, fitoesteroles, como el B-sitosterol o compuestos fenólicos como el ácido cafeico. Todos estos componentes destacan como vitaminas y antioxidantes naturales que pueden tener efectos hipolipemiantes, antiaterogénicos y antiinflamatorios.

Se debe saber que el aceite de oliva virgen extra es el que tiene una mayor calidad nutritiva, aunque en España se consume mayoritariamente el aceite de oliva mezclado (aceites vírgenes y refinados), por lo que su contenido en vitaminas, fitoesteroles y polifenoles disminuye considerablemente.