Aceite de oliva: Beneficios para la salud

Autor: Verónica López (14 de Diciembre de 2015)

En los últimos años han surgido numerosas investigaciones que demuestran las cualidades saludables del aceite de oliva y su efecto protector ante diversas enfermedades. Aunque tradicionalmente el aceite de oliva ha sido el remedio contra diversos problemas del aparato digestivo y de la piel, ahora también se sabe que puede reducir el riesgo cardiovascular, la diabetes o la hipertensión, entre otras patologías.

Según afirma el estudio español PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea), una dieta mediterránea con suplemento de aceite de oliva o frutos secos puede ayudar a prevenir el síndrome metabólico. Este síndrome hace referencia a un conjunto de alteraciones metabólicas asociadas a la obesidad abdominal y a un mayor riesgo de sufrir diabetes o una enfermedad cardiovascular. PREDIMED también hace referencia al papel del aceite de oliva virgen en la reducción de riesgo de enfermedad arteriosclerótica.

En la misma línea, algunas investigaciones aseguran que el aceite de oliva virgen tiene un papel preventivo y beneficioso en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, por su contenido en ácido oleico, ya que ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL, la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y la presión arterial. De esta forma, sería recomendable para la prevención de la hipercolesterolemia, la diabetes o la hipertensión arterial.

El aceite de oliva, igualmente, tiene efectos beneficiosos sobre el aparato digestivo. Así, previene la formación de úlceras y ejerce un efecto directo sobre el páncreas y el hígado, pudiendo incluso reducir la incidencia de litiasis biliar. También contribuye a combatir el estreñimiento.

Durante el embarazo y la lactancia, los cambios que se producen en el desarrollo del feto y posteriormente en el bebé, van acompañados de una disminución de la vitamina E y el ácido araquidónico en plasma y tejidos maternos y fetales. Estos efectos pueden evitarse con la ingesta de aceite de oliva. Además, también es bueno para el crecimiento de los niños de corta edad o para la pérdida de calcio durante el envejecimiento porque el aceite de oliva aporta oleatos y ácidos grasos esenciales que permiten una buena mineralización de los huesos.

Algunos estudios españoles también hablan del papel protector del aceite de oliva para prevenir las úlceras por presión en los pacientes ancianos. Esta utilidad estaría relacionada con su capacidad hidratante, por ello, asimismo, es muy adecuado para tratar la sequedad de la piel aplicándolo externamente sobre ella.

La relación entre el cáncer y el consumo de aceite de oliva está comenzando a ser investigada, pero ya un ensayo clínico de 2015, coordinado por la Universidad de Navarra y el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), dentro del estudio PREDIMED, ha concluido que la dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra puede reducir en dos tercios el riesgo de desarrollar cáncer de mama.